Héroes en el olvido


Miércoles 12 de agosto de 2026
Los soldados extranjeros que prefirieron luchar por México antes que participar en la invasión estadounidense formaron el Batallón de San Patricio, una unidad activa entre 1846 y 1848 e integrada sobre todo por inmigrantes católicos irlandeses y alemanes que desertaron del ejército de Estados Unidos.
Marchaban bajo una bandera verde con un arpa dorada, la imagen de san Patricio y el lema «Erin Go Bragh», Irlanda por siempre.
Su primer combate fue la batalla de Monterrey, el 21 de septiembre de 1846, con una batería de artillería al mando de John Riley, ex teniente estadounidense; rechazaron con éxito dos asaltos al corazón de la ciudad.
Algunas versiones hablan de 800 hombres, pero los registros más fiables indican no más de dos compañías reforzadas, unos 300 efectivos con oficialidad mexicana.
En sus filas hubo también escoceses, un inglés y siete ciudadanos mexicanos.
En La Angostura murió o resultó herido más de un tercio de la compañía: cayeron el teniente Camilo Manzano, dos sargentos, dos cabos y 17 soldados rasos.
El general Francisco Mejía escribió el 25 de febrero que habían peleado con valor desafiante y varios oficiales recibieron la Cruz de Honor de la Angostura.
A mediados de 1847, por orden personal de Santa Anna, los convirtieron en infantería.
En Churubusco, el 20 de agosto de 1847, defendieron el convento junto a 1300 mexicanos.
Comenzaron con dos compañías de 102 hombres cada una y tres horas después el 60% estaba muerto, herido o preso: 85 cayeron prisioneros, 72 de ellos confirmados como desertores del ejército estadounidense.
A los desertores del ejército de Estados Unidos que lo hicieron antes de iniciar la guerra con México les dieron 50 latigazos y les marcaron la cara a hierro candente.
Los demás fueron ahorcados: 16 en San Ángel el 9 de septiembre, cuatro en Mixcoac el 10 y 31 en Chapultepec el 13, ejecutados por orden de Winfield Scott en el instante exacto en que la bandera estadounidense sustituyó a la mexicana en el castillo.
A Francis O’Connor le habían amputado ambas piernas un día antes.
Hoy una placa en la Plaza San Jacinto lista 71 nombres, 48 irlandeses y 13 alemanes, y su nombre está inscrito con letras de oro en la Cámara de Diputados.

