Fidelidad matrimonial


Viernes 3 de marzo de 2023
Hombre:
No engañes a tu esposa. No importa cuán atractiva sea la tentación de estar con otra mujer, al final, el precio superará con creces cualquier satisfacción momentánea.
El adulterio tiene un costo terrible: te perseguirá por el resto de tu vida como fantasma y no solo atormentará tu conciencia, sino que destruirá tu casa.
El proverbista amonesta:
– «No des tu vigor a las mujeres, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes» (Proverbios 31:3).
¡El adulterio destruye reinos, amigo mío! Destruirá el reino que tanto te ha costado construir con tu trabajo y esfuerzo: todo en ruinas por un momento de placer, por una aventura, que al final, ni te hará feliz en esta vida, solo llenará tu existencia de más dolor y amargura.
Amigo mío, entiende: cuando engañas a tu esposa, le das tu fuerza a otro. Hay una transferencia de poder a los ojos de DIOS: lo que te pertenecía a ti, a otro le es dado. Tu vigor, tu virilidad, tu herencia como cabeza de hogar, es desperdiciada y despojada por el enemigo.
Escucha amigo mío: ¡huye del adulterio! No importa cuán suculentos sean sus labios y cuán seductora sea su forma, te destruirá a ti y a las personas que amas.
Cumple tus votos matrimoniales ante el SEÑOR: ama a tu esposa, sé fiel a ella y en los altibajos de la vida, nunca dejes su lecho por una extraña. De esta manera, recibirás de DIOS una gran herencia, tú y tus hijos, y terminarás tus días en paz y sin dolores.
«Aléjate de la adúltera; no te acerques a la puerta de su casa, para que no entregues a otros tu vigor, ni tus años a gente cruel; para que no sacies con tu fuerza a gente extraña, ni vayan a dar en casa ajena tus esfuerzos.
Porque al final acabarás por llorar, cuando todo tu ser se haya consumido. Y dirás: «¡Cómo pude aborrecer la corrección! ¡Cómo pudo mi corazón despreciar la disciplina! No atendí a la voz de mis maestros, ni presté oído a mis instructores. Ahora estoy al borde de la ruina, en medio de toda la comunidad». (Proverbios 5:8-14).
