El dolor de un seminarista


Jueves 17 de septiembre de 2026
Por Cornelio Nino Morales
Un seminarista anónimo que escribe desde Lima, Perú, describe una realidad de la vida católica que resulta peor que la de Alemania: seminarios y conventos «dramáticamente vacíos», los reclinatorios retirados de las iglesias, la comunión distribuida en la mano, misas infantiles con marionetas y muñecos y encuentros nacionales de jóvenes católicos con música secular.
Describe cómo los sacerdotes se están convirtiendo en «animadores de la comunidad» y cómo las homilías se han reducido a mensajes superficiales y tibios.
Critica las liturgias centradas en la creatividad, la comunidad y la cultura local, en lugar de hacerlo en el sacrificio y la adoración.
Según su relato, la doctrina ya no se considera algo fijo, sino que está continuamente abierta a la reinterpretación.
