Historia

Tomás Garrido Canabal y su furia antirreligiosa

Spread the love

Sábado 5 de septiembre de 2026

Tómas Garrido Canabal prohibió a Dios en Tabasco. Cerró y destruyó los templos. Quemó santos en las plazas, fusiló cruces en los panteones y limitó a seis los sacerdotes.

A su hijo le puso Lenin, a su sobrina Luzbel y Dios a uno de sus animales. Fomentó la educación, agricultura y ganadería, combatió el alcoholismo y delincuencia.

Los esfuerzos de los gobiernos de Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles por limitar el poder de la Iglesia llevaron a casi dos décadas de sangrientos enfrentamientos.

La ofensiva contra la Iglesia no fue igual en todo el territorio nacional. En algunos estados, como Tabasco, Tamaulipas, Yucatán, Veracruz, Campeche, Sonora y Michoacán, las autoridades destacaron por su intolerancia a la religiosidad de sus gobernados y su celo para combatir al clero.

En Tabasco destacó el gobernador Tomás Garrido Canabal, quien ocupó la gubernatura doce veces, entre 1919 y 1934, gracias a su lealtad a Obregón y Calles.

Durante sus gobiernos fomentó el desarrollo económico mediante políticas agropecuarias, como el mejoramiento de la calidad y la variedad de cultivos y razas de ganado.

Para lograr el desarrollo social de Tabasco concedió el voto a la mujer, prohibió los juegos de azar y fomentó la educación pública.

También persiguió y castigó a ladrones, abigeos y violadores, los cuales frecuentemente eran ahorcados sin juicio previo.

Consideraba que había que librar al hombre de dos vicios principales: el alcoholismo y la religión.

Para combatir al alcoholismo, al que consideraba fuente de trastornos morales y económicos en las familias, promulgó una ley que señalaba castigos de hasta seis años de prisión y multas de 500 a 5,000 pesos por la elaboración, venta y consumo de bebidas alcohólicas. Incluso obligó a su propio padre, quien era aficionado a la bebida, a salir de Tabasco.

Garrido Canabal creía que la religión impedía una visión racional y científica de la vida, condenaba a los pobres a la ignorancia y a la resignación, y sometía al pueblo a la explotación por parte de los sacerdotes. I

nició una campaña antirreligiosa, cuyo objetivo era buscar la libertad de las personas y desfanatizar al pueblo.

Su campaña consistió en limitar a seis el número de sacerdotes que podían ejercer en Tabasco, a condición de ser mayores de cuarenta años y estar casados.

Se les cambió la denominación a todas las comunidades que llevaran nombres religiosos y se les puso el nombre de personajes históricos.

Las fiestas religiosas fueron sustituidas por celebraciones cívicas. Todos los templos fueron cerrados y convertidos en cuarteles, escuelas o bibliotecas; muchos fueron demolidos por completo.

La Catedral del Cristo de Esquipulas, en Villahermosa, en 1928 fue convertida en la escuela racionalista «Francisco Ferrer Guardia», y sus campanas fundidas para hacer un busto a Álvaro Obregón; después fue biblioteca y centro de reuniones para asambleas ateístas. En marzo de 1934 fue demolida, y en sus escombros se incineraron imágenes religiosas.

Durante el mandato de Garrido Canabal, los hogares eran allanados por los violentos grupos paramilitares garridístas, llamados “Camisas Rojas”, con el objetivo confiscar todos los objetos e imágenes religiosos, los cuales eran profanados y quemados en las plazas públicas.

Se prohibieron y destruyeron las cruces y los monumentos religiosos sobre las tumbas. Se prohibió el uso de crucifijos, medallas religiosas y todo escrito en que apareciera el nombre de Dios.

Tomás Garrido Canabal no tuvo el más mínimo respeto a la libertad de creencia y pensamiento, ni la más elemental tolerancia ante la diversidad humana.

Ningún otro gobernador mostró tanta hostilidad hacia la Iglesia, ni llegó a excesos tan elevados para combatir la religión.

Durante sus gobiernos el culto religioso desapareció en Tabasco. Pero, a pesar de eso, en Tabasco no hubo guerra religiosa, debido a que su obispo, Pascual Díaz y Barreto, era partidario de la acción cívica pacífica y la negociación, y evitó siempre el conflicto, aconsejando paciencia a sus fieles, porque sabía que los gobernantes pasan y la Iglesia permanece.

Nadie se ha explicado el origen de la psicología de Tomás Garrido Canabal, la cual llevó a su vida familiar. Uno de sus hijos se llamó Lenin, y su hija Zoila Libertad; tuvo una sobrina llamada Luzbel, y en su granja tenía animales llamados Dios, Papa, María y Jesús.

En 1935, el presidente Lázaro Cárdenas lo llevó a la capital, como Secretario de Agricultura, ahí, por apoyar a Plutarco Elías Calles y por los actos violentos perpetrados por sus Camisas Rojas, contra los católicos, en Coyoacán, el presidente lo exilió de México. Murió en Los Ángeles, California en 1943.

Deja una respuesta