Jorge Ortiz de Pinedo desmiente noticia de su muerte


Viernes 29 de mayo de 2026
‘Tengo EPOC, usaba oxígeno 24/7, estoy esperando un trasplante de pulmón y anoche volvieron a matarme en las redes sociales.’
No es la primera vez que me declaran muerto. Llevo años siendo “finado” por personas que no conocen el significado de la palabra respeto.
Cada dos o tres semanas, mi nombre aparece en tendencia con la etiqueta ‘QEPD’ y fotos mías en blanco y negro. Y cada vez, tengo que salir a decir: ‘No, todavía no me he ido’.
Pero esta última vez fue diferente. Llegó al punto en que hasta mi propia familia empezó a recibir llamadas de pésame. Mi teléfono explotó. Mis hijos lloraron.
Y yo, desde mi cama, con el concentrador de oxígeno a mi lado, tuve que encender la cámara para grabar un video en el que mi única prueba de vida era mi sonrisa.
Detrás de esta sonrisa hay una historia real de lucha. En 2010 me diagnosticaron cáncer de pulmón. Me extirparon un lóbulo. En 2016, el cáncer volvió. Otro lóbulo menos. El cigarro me costó mi salud, pero me regaló una segunda oportunidad cuando muchos no la tienen. Superé el cáncer, pero me dejó una EPOC que me obliga a llevar oxígeno a donde quiera que vaya. Mis pulmones ya no dan para más. Hoy, estoy en lista de espera para un trasplante.
A los 75 años, en lugar de retirarme a descansar, me la paso desmintiendo rumores. No me da tristeza. Me da ternura ajena. Porque mientras algunos especulan sobre mi muerte, yo me río de sus fake news y los invito a una función de ‘Una Familia de Diez’.
Gracias a quienes sí llamaron para saber de mí. Pero sobre todo, gracias a quienes desearon que la noticia fuera cierta. Porque ustedes son la prueba de que el humor me hizo inmortal.
El día que realmente me muera, no lo sabrán por un tuit tendencia. Lo sabrán porque el cielo se habrá quedado sin la función y yo estaré haciendo reír a San Pedro.
— Jorge Ortiz de Pinedo

