Tanicho


Lunes 11 de mayo de 2026
Por Cris Martínez
Francisco Sobero Garavito, mejor conocido como “Tanicho”, fue una de las figuras más importantes y queridas del teatro yucateco.
Su trayectoria artística, construida con disciplina, pasión y enorme talento, abarcó más de cinco décadas dedicadas al escenario, dejando una huella imborrable en la cultura de Yucatán.
Formado en la Academia de Andrés Soler en la Ciudad de México, Tanicho inició su carrera explorando distintas facetas artísticas como el cine, la música y la fotonovela.
Sin embargo, fue en el teatro donde encontró su verdadera esencia y donde logró convertirse en un referente de las artes escénicas.
Su talento le permitió destacar tanto en el teatro regional yucateco como en obras clásicas y contemporáneas de gran profundidad actoral.
En 1991 se integró a la compañía de Héctor Herrera “Cholo”, participando en exitosas producciones que marcaron una época en Mérida y conquistaron al público yucateco.
Entre sus interpretaciones más memorables destacan obras como María Callas, la pasión de una diva, Oscar Wilde, De Profundis, Las visiones del Rey Enrique IV y Tío Vania, personajes que demostraron su capacidad interpretativa y su enorme presencia escénica.
Consideramos que la consagración de Tanicho en el arte escénico local fue con su participación en El Hombre de la Mancha, obra en la que caracterizó a un Quijote hermoso y pleno de vigor, que contrastaba con el personaje.
Empero, la crítica especializada consideró que su actuación superó incluso la de Julio Alemán, quien por aquellos años también participó en la puesta en escena.
Tanicho llevó el nombre de Yucatán a escenarios internacionales en países como España, Francia, Japón y Estados Unidos, recibiendo importantes reconocimientos a lo largo de su carrera, entre ellos la Medalla al Mérito Artístico de Yucatán y premios internacionales como Mejor Actor en el Festival de Teatro de Pequeño Formato de Miami.
En 2012 fundó Casa Tanicho en Mérida, un espacio cultural nacido de su amor por el teatro y las nuevas generaciones de artistas.
En la actualidad, este recinto continúa preservando su legado y manteniendo viva la pasión por las artes escénicas.
Recordar a Tanicho es recordar una época dorada del teatro yucateco; un artista elegante, apasionado y profundamente entregado a su público.
Su voz, su presencia y su amor por el escenario permanecen vivos en la memoria cultural de Yucatán.
Tanicho perdió la vida trágicamente, lo que constituyó un sensible quebranto para las artes escénicas de nuestra entidad.

