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Para Gudiño es ahora o nunca

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Viernes 30 de octubre de 2026

Los años pasan, los técnicos cambian y la portería de Cruz Azul sigue teniendo dueño. Andrés Gudiño lleva demasiado tiempo esperando una oportunidad que nunca termina de convertirse en una realidad.

Hoy, con Kevin Mier bajo la lupa y Joel Huiqui dispuesto a mover sus piezas, el guardameta mexicano vuelve a tener los guantes en sus manos. Esta vez, quedarse a medio camino no debería ser una opción.

Fue en 2018 cuando un joven Andrés llegó a Cruz Azul Hidalgo, procedente de Venados FC. Sus actuaciones con el conjunto de ascenso le permitieron destacar, pero dar el salto al primer equipo era otra historia.

Jesús Corona tenía la portería asegurada, no sólo por sus condiciones, sino también por su jerarquía y liderazgo como capitán.

Un año después llegó Sebastián Jurado, señalado por muchos como el futuro del arco cementero, complicándole todavía más el panorama a Gudiño.

Mientras ambos aguardaban su oportunidad, Corona seguía defendiendo la cabaña celeste. Andrés y Sebastián terminaron celebrando desde el banquillo el campeonato de Liga de 2021. Fueron parte de aquella conquista, pero ninguno pudo presumir haber sido protagonista bajo los tres palos.

Gudiño decidió buscar minutos fuera de La Noria y salió a préstamo al Tepatitlán, donde disputó apenas 16 encuentros antes de regresar a Cruz Azul.

Con la salida de Corona, finalmente parecía abrirse una competencia real por la titularidad. Sin embargo, después de alternar oportunidades con Jurado, la llegada de Iván Alonso volvió a modificar el panorama: Sebastián salió del club y Kevin Mier aterrizó como la apuesta para defender el arco celeste, de la mano de Martín Anselmi.

¿Y Andrés? Otra vez a esperar.

La llegada del colombiano lo devolvió al banquillo, con apariciones esporádicas en partidos de Concachampions y amistosos.

Cuando parecía que su oportunidad volvía a escaparse, la segunda mitad de 2025 le permitió asumir la titularidad.

Pero conviene poner las cosas en su lugar: Gudiño no desplazó a Mier por rendimiento; ocupó su lugar debido a la lesión del colombiano. Una distinción importante para un portero que llevaba años buscando demostrar que tenía argumentos para quedarse con el puesto.

Kevin se recuperó, retomó la titularidad y terminó defendiendo la portería durante la Liguilla del Clausura 2026, en la que Cruz Azul volvió a coronarse campeón después de cinco años. Gudiño, mientras tanto, regresó al papel que mejor conoce: esperar su turno.

Pero los títulos no convierten a ningún futbolista en intocable. Mier ha mostrado dudas en sus actuaciones recientes y su rendimiento ha abierto espacio para cuestionar si debe conservar la titularidad sin importar lo que suceda en la cancha.

En Cruz Azul, el currículum puede respaldar a un jugador, pero no debería servirle como escudo cuando las actuaciones dejan cosas que desear.

Para el partido ante Bravos, Joel Huiqui decidió apostar nuevamente por Andrés Gudiño en la portería cementera. El guardameta del dorsal 1 pudo repetir en el once inicial frente a Pachuca, en una oportunidad que le ofrece algo más que minutos: la posibilidad de cambiar la percepción que existe sobre él.

Posteriormente volvió a alinear contra Querétaro y con buenas actuaciones bajo los tres palos demostró que Huiqui no se equivocó al confiar en él.

Porque tampoco se trata de regalarle la titularidad por ser mexicano, por llevar años en el club o por haber esperado pacientemente.

Gudiño tendrá que responder en la cancha, transmitir seguridad y demostrar que puede sostener la responsabilidad durante varios partidos.

Ya no alcanza con ser una alternativa cuando el titular falla o se lesiona; necesita demostrar que puede convertirse en una solución por derecho propio.

Del otro lado está Mier, quien tendrá que recuperar el nivel que lo llevó a ganarse la confianza del cuerpo técnico. Su lugar no debería estar garantizado por decreto, del mismo modo que el de Andrés no puede depender únicamente de los tropiezos de su competencia.

Después de tantos años entre préstamos, suplencias y oportunidades condicionadas, Gudiño vuelve a tener la portería celeste a su alcance. El margen para convencer existe, pero ahora necesita aprovecharlo con actuaciones que hablen por él.

¿Andrés Gudiño aprovechará esta oportunidad para dejar de vivir a la sombra de sus antecesores o terminará devolviéndole el puesto a Kevin Mier cuando llegue el momento de elegir?

Es ahora o nunca para el yucateco…

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