Sociedad

¿Y A LOS HOMBRES, QUIÉN LOS DEFIENDE?

Spread the love

Miércoles 14 de octubre de 2026

Por Daí Beltrán

En México tenemos una Secretaría de las Mujeres, instituciones dedicadas a atender sus necesidades y políticas públicas dirigidas a proteger sus derechos. Su existencia responde a problemáticas reales que merecen atención.

Pero hay una pregunta que también deberíamos atrevernos a hacer: ¿Dónde está la institución especializada en atender la problemática de los hombres?

Porque vivimos en un país cuya Constitución establece, en su artículo 4.º, que mujeres y hombres son iguales ante la ley. Y si hablamos de igualdad, entonces también tenemos que hablar de ellos.

¿Quién atiende a los hombres que atraviesan una crisis de salud mental?

¿Quién los acompaña cuando son víctimas de violencia?

¿Quién los orienta cuando enfrentan una acusación falsa?

¿Quién defiende su presunción de inocencia cuando sienten que ya fueron condenados socialmente antes de que exista una sentencia?

¿Quién los ayuda cuando enfrentan conflictos familiares, cuando se les impide convivir con sus hijos o cuando consideran que sus derechos han sido vulnerados?

¿Quién trabaja para prevenir el suicidio masculino, atender sus necesidades emocionales y combatir los estereotipos que les enseñan que deben soportarlo todo en silencio?

¿De verdad creemos que los hombres no necesitan políticas públicas específicas?

No se trata de negar las desigualdades que enfrentan las mujeres. Tampoco de desaparecer las instituciones que las protegen.

Se trata de reconocer que los hombres también tienen necesidades, también pueden ser víctimas, también pueden sufrir injusticias y también merecen atención institucional.

Porque la igualdad no debería consistir en reconocer las necesidades de un solo sector de la población, sino en construir mecanismos para que los derechos de todas las personas sean respetados.

Por eso considero urgente abrir el debate sobre la creación de una SECRETARÍA DEL HOMBRE, o una institución nacional especializada en atender la problemática masculina, promover su salud mental, brindar orientación jurídica y desarrollar políticas de prevención de la violencia, apoyo a padres y protección de sus derechos.

Una institución que trabaje con datos, que identifique necesidades reales y que no convierta la defensa de los hombres en una confrontación con las mujeres.

Porque si el Estado tiene la responsabilidad de proteger los derechos de sus ciudadanos, esa responsabilidad también debe traducirse en atención para los hombres.

La igualdad no puede quedarse en las palabras de la Constitución. Tiene que reflejarse en las instituciones, en las políticas públicas y en el acceso efectivo a la justicia.

Los hombres también importan.

Su salud mental importa.
Su integridad importa.
Sus derechos importan.
Su relación con sus hijos importa.
Y cuando son víctimas de una injusticia, también merecen que alguien los escuche.

Deja una respuesta

Secret Link