El Palacio de Minería


Miércoles 7 de octubre de 2026
El Palacio de Minería fue construido para formar a los especialistas que trabajaban en las minas de la Nueva España
En pleno Centro Histórico de la Ciudad de México se encuentra uno de los edificios más importantes de la arquitectura neoclásica mexicana.
El Palacio de Minería, diseñado por el arquitecto y escultor valenciano Manuel Tolsá, comenzó a construirse en 1797 y quedó terminado en 1813.
Su historia comenzó incluso antes de que existiera el edificio. En 1792 se fundó el Real Seminario de Minería, una institución creada para formar especialistas en minería, metalurgia y ciencias relacionadas con la explotación de los recursos de la Nueva España.
Para esta institución se levantó el imponente edificio de Tolsá, con patios, salones, laboratorios y espacios destinados a la enseñanza.
Ahí se estudiaban matemáticas, física, química, topografía, hidráulica y otras disciplinas relacionadas con la minería.
Pero el Palacio de Minería tendría muchas más vidas.
Después de la Independencia fue utilizado para distintas funciones y durante la intervención estadounidense de 1847 llegó a ser ocupado como cuartel militar.
Durante el Segundo Imperio Mexicano, el edificio también fue utilizado como residencia temporal de Maximiliano de Habsburgo.
Más adelante, la institución que funcionaba ahí se transformó en la Escuela Nacional de Ingenieros, creada en 1867.
En 1910 pasó a formar parte de la recién creada Universidad Nacional de México y décadas después se integró a la Facultad de Ingeniería de la UNAM.
Hoy el Palacio de Minería continúa perteneciendo a la Universidad Nacional Autónoma de México y conserva algunos de sus espacios históricos más importantes, como el impresionante patio central, sus salones y la antigua capilla.
Más de dos siglos después de que Manuel Tolsá comenzara a construirlo, el Palacio de Minería sigue siendo uno de los edificios más reconocibles de la calle de Tacuba.
