Religión

¿PORQUE DIOS EN SU OMNIPOTENCIA NO ELIGIÓ OTRA MANERA DE REDIMIRNOS DEL PECADO?

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Viernes 4 de septiembre de 2026

A ESA PREGUNTA SUELO CONTESTAR CON ESTA HISTORIA QUE LES QUIERO COMPARTIR

En un reino lejano gobernaba un rey conocido por su impecable sentido de la justicia. Para mantener el orden y la paz, promulgó un decreto estricto:

cualquiera que cometiera cierto delito grave (como el robo o la traición) recibiría 40 azotes en la espalda en la plaza pública. El castigo era tan severo que casi nadie se atrevía a desobedecer.

Sin embargo, las leyes comenzaron a violarse en secreto. El rey, firme en su palabra, ordenó investigar a fondo para encontrar al culpable y aplicar la ley sin favoritismos.

Para su consternación, las investigaciones revelaron que la persona que había cometido el delito era su propia hija, a quien amaba profundamente.

El reino entero entró en tensión y se dividió:

  • Si el rey perdonaba a su hija, demostraría que la ley no era igual para todos, perdiendo su autoridad y destruyendo su fama de rey justo.
  • Si ordenaba azotarla, la joven —de salud frágil— muy probablemente moriría bajo el látigo, demostrando que no tenía la misericordia de un verdadero padre.

Llegó el día del juicio en la plaza principal. La multitud guardaba un silencio absoluto. El rey se sentó en su trono, mandó traer a su hija y la ataron al poste del castigo. El verdugo preparó el látigo.

El rey, con el corazón roto pero firme, dio la orden: «¡Que se cumpla la ley!».

El verdugo levantó el brazo para dar el primer azote.

En ese preciso instante, el rey se levantó de su trono, corrió hacia el poste, abrazó a su hija y cubrió la espalda de ella con la suya propia, dando la orden de continuar.

Los 40 azotes cayeron con toda su fuerza, pero cayeron sobre la espalda del rey.

Al recibir él mismo el castigo:

  • La justicia se cumplió: La ley no se quebrantó y la pena impuesta por el delito fue pagada por completo.
  • La misericordia triunfó: La hija fue salvada del sufrimiento y la muerte por el amor de su padre.

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