Internacional

La caída en picada de la OMS

Spread the love

Viernes 28 de agosto de 2026

La caída en picada de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es un fenómeno que no puede ni debe ser ignorado.

El mismo día que David Morens (asesor de Fauci) se declaraba culpable de mentir al gobierno y destruir pruebas sobre los orígenes del covid, Tedros Ghebreyesus anunciaba que el que fuera su Director General Científico, Jeremy Farrar, promotor de la tesis del origen animal del covid, abandonaba el barco y dejaba la OMS.

La doctora Yukiko Nakatani, Subdirectora General de Sistemas de Salud, de la OMS, renunció tras protagonizar serias discusiones internas con el Director General Tedros Ghebreyesus.

La Dra. Catharina Boehme, Subdirectora General de Relaciones Exteriores y Gobernanza de la OMS, dimitió tras cismas internos.

Además, la OMS ha despedido a 2400 empleados (900 de ellos en Ginebra).

La renuncia simultánea y masiva de altos cargos, junto con despidos significativos, revelan una crisis interna profunda que cuestiona la integridad y la efectividad de esta institución.

En primer lugar, la salida de figuras emblemáticas como Jeremy Farrar, ex director científico mundial de la OMS, promotor de la tesis del origen animal del covid, y la confesión pública de David Morens sobre su papel en la manipulación de pruebas, evidencian la falta de transparencia y el posible encubrimiento en torno a la pandemia.

Este secretismo ha socavado definitivamente la confianza pública, dándole la vuelta a la tortilla: alimentaban la desinformación y a la realidad la llamaban teorías conspirativas.

Por otro lado, las disputas internas que han llevado a la dimisión de la doctora Yukiko Nakatani y la doctora Catharina Boehme reflejan una lucha de poder.

Cuando los líderes científicos y administrativos están encerrados en cismas internos, ya han perdido cualquier credibilidad frente a gobiernos y ciudadanos.

El despido masivo de 2400 empleados, incluidos 900 en Ginebra, quieren que se interprete como un intento desesperado de reestructuración, pero la realidad es que se percibe como una pérdida de apoyo político.

La caída en picada de la OMS es producto de múltiples causas: falta de transparencia, conflictos internos y crisis estructurales.

Esta situación plantea que su forma de liderazgo ha priorizado los intereses políticos y económicos que parecen haber conquistado en la organización.

Mientras no se aborden y corrijan estos problemas, la OMS seguirá perdiendo autoridad y confianza, algo que ningún organismo dedicado a la salud mundial debería haberse permitido jamás.

Deja una respuesta