Sociedad

Del cuerpo ajeno no se habla

Spread the love

Miércoles 26 de agosto de 2026

La reciente salida del jugador Emmanuel Escobar de los Coyotes de Tlaxcala, tras decir en una transmisión en vivo de TikTok que «no se ponía en forma para tener una novia gorda», ha encendido un debate que va más allá del futbol y que toca una fibra muy sensible en las redes sociales.

El caso pone sobre la mesa una pregunta incómoda pero necesaria sobre los acuerdos sociales actuales: ¿Por qué el filtro de preferencias físicas es válido para unos pero castigado para otros?

Hagamos una comparación directa que vemos todos los días en internet: Si un hombre dice: «quiero una novia que no tenga sobrepeso», el veredicto digital suele ser implacable: se le cancela y se tacha de gordofóbico.

Si una mujer dice: «A mí no me gustan los hombres chaparros», o «Si no tiene dinero que ni me hable”, la reacción generalizada es muy distinta.

La actitud femenina se toma como «tener estándares», «saber lo que merece» o simplemente una preferencia personal. Nadie pierde su empleo por eso. Se cuestiona la selectividad de la indignación.

Si la regla actual es que NO se debe opinar de cuerpos ajenos, la regla tendría que aplicar de forma pareja: o TODOS coludos o TODOS rabones.

Deja una respuesta