Historia

Alistado en la Marina

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Sábado 22 de agosto de 2026

La Royal Navy terminó alistando oficialmente a un gran danés porque era prácticamente imposible impedir que viajara en tren sin boleto.

Se llamaba Just Nuisance.

Vivía en Simon’s Town, Sudáfrica, donde se encontraba una importante base de la Marina británica. Su propietario, Benjamin Chaney, dirigía el United Services Institute, un establecimiento frecuentado por marineros.

El enorme perro comenzó a pasar tanto tiempo con ellos que aprendió una de sus rutinas más importantes: a determinadas horas caminaban hasta la estación y tomaban el tren hacia Ciudad del Cabo.

Just Nuisance decidió hacer lo mismo.

Subía a los vagones junto a los marineros, aunque naturalmente no tenía boleto. Cuando los empleados ferroviarios intentaban expulsarlo necesitaban más de una persona debido a su tamaño. El perro bajaba, esperaba otra oportunidad y volvía a abordar.

A veces simplemente aparecía en otra estación.

South African Railways comenzó a enviar advertencias a su propietario. Si el perro continuaba entrando en las instalaciones ferroviarias, podía terminar siendo sacrificado.

Los marineros no estaban dispuestos a perderlo.

Llegaron cartas pidiendo una solución e incluso hubo quien se ofreció a comprarle un abono de temporada. La Marina encontró una salida mucho más extraña: Alistarlo.

El 25 de agosto de 1939, Just Nuisance ingresó oficialmente en la Royal Navy.

Los formularios debían completarse como los de cualquier otro miembro del servicio. “Nuisance” quedó registrado como apellido y “Just” como nombre.

En el apartado de oficio escribieron “Bone Crusher”, triturador de huesos. Su denominación religiosa fue consignada como “Scrounger”, algo parecido a gorrón.

Pasó también el correspondiente examen médico.

La ventaja burocrática era perfecta: como miembro de las fuerzas armadas tendría derecho a viajar gratuitamente en tren.

Just Nuisance nunca sirvió a bordo de un barco.

Su carrera naval transcurrió en tierra. Seguía acompañando a los marineros en los trenes y adquirió fama por despertarlos para evitar que se pasaran de estación. También participó en actos destinados a recaudar fondos durante la guerra.

Su expediente disciplinario demuestra que la Marina llevó la broma administrativa bastante lejos.

Fue acusado de ausentarse sin permiso, perder su collar, negarse a abandonar establecimientos a la hora de cierre y viajar en tren sin llevar consigo su pase.

Una falta recibió un castigo especialmente apropiado. Después de ser encontrado durmiendo en la cama de un suboficial, fue condenado a siete días sin huesos. Con el tiempo fue ascendido a Able Seaman.

En 1943 sufrió un accidente de tránsito y desarrolló una trombosis que terminó paralizándolo. Fue dado de baja el 1 de enero de 1944 y, al continuar deteriorándose su estado, fue sacrificado tres meses después. Tenía siete años.

Al día siguiente lo enterraron en Klaver Camp, sobre Red Hill. Su cuerpo fue cubierto con la enseña blanca de la Royal Navy y recibió honores militares.

Había ingresado en la Marina para resolver un problema con los boletos del tren. Terminó convertido en el único perro que la Royal Navy llegó a alistar oficialmente.

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