Melina

Sábado 18 de julio de 2026

Existen melodías entonadas con este clásico con una profunda nostalgia en el pecho. ¿Quién no vio alguna vez a sus padres cantarla con el corazón abierto y los ojos llenos de recuerdos?
Durante décadas, casi todo el mundo creyó que «Melina» era simplemente una dedicatoria de Camilo Sesto a un amor del pasado, o una musa de ficción.
O quizás un romance secreto que el cantante jamás quiso revelar. Pero la realidad detrás de esta balada es mucho más poderosa.
Es el homenaje a una mujer que desafió a una dictadura militar y se convirtió en el símbolo de la libertad de todo un pueblo.
La historia llegó a oídos de Camilo de una forma muy íntima: Fue la célebre actriz italiana Lucía Bosé madre de Miguel Bosé y amiga cercana del cantante quien le relató la admirable y dolorosa lucha de Melina Mercouri.
Conmovido por su fuerza, Camilo Sesto decidió plasmar esa gesta en una melodía que terminaría haciendo historia.
Melina Mercouri era una estrella de cine internacional. Famosa, brillante y nominada al Oscar por Never on Sunday (Nunca en Domingo), pero en 1967, Grecia cayó bajo el «régimen de los coroneles», una violenta dictadura militar.
Melina no se quedó de brazos cruzados. Se opuso firmemente a la tiranía. Como represalia, el régimen la exilió y la despojó de su ciudadanía griega. Desde el extranjero, se convirtió en la voz de la resistencia.
Cuando los militares le quitaron su nacionalidad, ella pronunció una frase que quedó grabada en la historia: «Nací griega y moriré griega. Ellos nacieron fascistas y morirán fascistas».
En 1974, la dictadura finalmente cayó. Melina pudo concretar su tan ansiado regreso a la patria.
Años después, se convertiría en la primera mujer en ser Ministra de Cultura de su país. Fue precisamente en 1975, un año después de su retorno, cuando Camilo Sesto lanzó esta obra maestra.
Al conocer la verdad, cada verso de la canción cobra un sentido completamente nuevo. Es el retrato de una victoria sobre el destierro.

