Rechazo mundial a la ideología feminista


Sábado 23 de mayo de 2026
La opinión pública mundial comienza a distanciarse de la ideología feminista, según revelan una serie de encuestas y eventos recientes que han encendido el debate en múltiples países.
Lo que durante años fue considerado un terreno intocable —la narrativa feminista sobre la «igualdad de género»— enfrenta hoy un cuestionamiento creciente que trasciende fronteras y culturas.
Así lo documenta un comunicado de prensa emitido el 28 de abril de 2026 por la Alianza Internacional contra el Abuso y la Violencia Doméstica (DAVIA, por sus siglas en inglés), organización que agrupa a 232 organizaciones miembro en 43 países de África, Asia, Australia, Europa, América Latina y América del Norte.
La señal más contundente provino en marzo pasado, cuando la firma Ipsos publicó su encuesta anual aplicada en 29 países sobre las actitudes del público hacia el feminismo.
Los resultados fueron reveladores: ante la pregunta: «Me defino como feminista», el 50% de los encuestados respondió simplemente que no.
La encuesta, mostró que en 13 países la mayoría de los participantes expresó un rechazo explícito al feminismo.
Los porcentajes son elocuentes: Japón encabeza la lista con un 84% de rechazo, seguido por Corea del Sur con 74%, Perú y Alemania con 62% cada uno, Hungría con 59%, Turquía con 58%, Chile, Colombia y México con 56%, Argentina y Polonia con 54%, Indonesia con 53%, y Bélgica con 51%.
Se trata de una geografía del descontento que abarca desde América Latina hasta el sudeste asiático, pasando por el corazón de Europa occidental.
El comunicado de DAVIA señala que este fenómeno no se limita a los números de una encuesta, sino que se expresa también en movilizaciones sociales concretas.
En México, grupos como el Colectivo Nacional de Mujeres por la Igualdad y Niños con MaPa convocaron marchas en distintas ciudades bajo la consigna «Soy papá, no criminal», exigiendo igualdad de trato para los hombres ante la ley.
La movilización fue acompañada de una petición en la plataforma Change.org que, al momento de la publicación del comunicado, contaba con el respaldo de más de 126.000 firmas.
En el ámbito intelectual, la escritora canadiense Janice Fiamengo ha publicado una serie de columnas de opinión que cuestionan los fundamentos del feminismo contemporáneo.
En su más reciente texto, titulado «Las mujeres no pueden construir civilización» y disponible en su Substack, Fiamengo sostiene que «las mujeres en general no están tan comprometidas como los hombres en general con la excelencia objetiva y la búsqueda de la verdad».
El artículo ha generado una intensa polémica en los círculos académicos y mediáticos de habla inglesa.
En el Reino Unido, la revista The New Statesman publicó una encuesta sobre el auge de la radicalización entre mujeres jóvenes, que desató un acalorado debate público.
En respuesta, la investigadora de sexualidad Debra Soh publicó en The Globe and Mail un artículo titulado «Cómo las mujeres jóvenes son radicalizadas para odiar a los hombres«, en el que expone lo que describe como la influencia tóxica y generalizada de la llamada «femosfera» en línea.
En Estados Unidos, la revista Evie Magazine publicó un artículo de Lisa Britton titulado «Odiar a los hombres no está mejorando tu vida», en el que la autora afirma sin rodeos: «La misandria liderada por mujeres es corriente principal, y está en nuestras escuelas, nuestros medios de comunicación, nuestros grandes éxitos de Hollywood y en las aulas universitarias. Los podcasts conducidos por mujeres hablan con total naturalidad de los hombres como si fueran tóxicos, incompetentes, sexistas o irredimibles… El odio no está solo en los márgenes. Está en todas partes».
El comunicado de DAVIA también recoge la opinión de la comentarista Carrie Gress, quien publicó en The Federalist una reflexión que concluye de manera categórica: «Las feministas han sobreestimado su posición; hombres y mujeres finalmente están rechazando su actitud tiránica, prepotente y condescendiente».
Para DAVIA, estas voces son síntoma de un cambio de fondo: el feminismo habría abandonado cualquier pretensión de buscar una igualdad de género que contemple también las necesidades de los hombres, lo que estaría generando un rechazo creciente en amplios sectores de la población mundial.
La Alianza Internacional contra el Abuso y la Violencia Doméstica, que emite este comunicado, se presenta como una coalición que busca garantizar que las políticas sobre violencia doméstica estén basadas en evidencia científica, sean favorables a la familia e inclusivas en términos de género.
El panorama que describe DAVIA sugiere que la ideología de género, en su vertiente feminista más militante, enfrenta un momento de inflexión.
La combinación de datos de encuestas multinacionales, movilizaciones ciudadanas, artículos académicos y columnas de opinión en medios de referencia internacional apuntan a una reconfiguración del debate público sobre los roles de hombres y mujeres en la sociedad.
Lo que durante décadas fue presentado como un consenso inapelable parece estar siendo sometido a un escrutinio cada vez más riguroso por parte de ciudadanos de distintas culturas, edades y condiciones sociales, quienes reclaman una conversación más equilibrada y menos ideologizada sobre la igualdad entre los sexos.
