Religión

EL GRAN MILAGRO DE CORBETTA


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Sábado 18 de abril de 2026

El 17 de abril de 1555, primer jueves después de Pascua, ocurrió un hecho extraordinario en la pequeña ciudad de Corbetta, ubicada a unos veinte kilómetros de Milán.

Ese día, en la plaza frente a la iglesia de San Nicolás, el Niño Jesús se escapó de los brazos de la Virgen María para bajar a jugar con tres niños.

En la fachada de la iglesia se encontraba una imagen bellísima de la Virgen sentada en un trono, con el Niño Jesús en su regazo.

Frente a ella, jugaban tres pequeños: Cesare dello Stampino, Antonio della Torre y su hermano Giovanni Angelo, llamado familiarmente Novello, un niño de diez años sordomudo de nacimiento.

De pronto, un grito articulado rompe el juego y el silencio de la plaza:

“¡El Niño! ¡Nuestra Señora!”

Para asombro de todos, fue el mismo Novello quien pronunció aquellas palabras. El niño, que hasta ese momento no podía hablar ni oír, gritaba de alegría al ver que el Niño Jesús había descendido del cuadro para jugar con ellos.

El pequeño Jesús contemplaba con ternura sus juegos, y en ese instante, Novello recuperó milagrosamente el habla y el oído.

Poco después, la misma Virgen María, como una madre sorprendida por la travesura de su Hijo, descendió también de la imagen para recogerlo y llevarlo de vuelta.

Los niños, aún atónitos, corrieron a contar lo sucedido. La noticia se extendió rápidamente por Corbetta y luego más allá.

Aunque muchos dudaban por lo maravilloso del relato, la prueba era irrefutable: Novello, conocido por todos como sordomudo, hablaba perfectamente.

Aquel fue el primero de muchos milagros. En solo 80 días se registraron unos cincuenta prodigios, entre ellos las curaciones de Serafino Barchetto (20 de abril), Beltramina Marcotti (21 de abril), Pietro da Siena (22 de abril) y Tommaso Ferrarlo, entre muchos otros. Por ello, la imagen comenzó a ser conocida como la Virgen de los Milagros.

Al año siguiente, en 1556, el Cabildo de los Canónigos decidió construir un santuario para custodiar la imagen sagrada y acoger a los numerosos peregrinos que llegaban movidos por la fe.

Hasta el día de hoy, el Santuario della Beata Vergine dei Miracoli di Corbetta es un lugar de oración y esperanza, recordando aquella tarde en que el Cielo tocó la tierra a través del juego de unos niños y la ternura de una Madre.

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