Afgano intenta envenenar a su hija de tres años en Alemania


Domingo 22 de marzo de 2026
Los fiscales declararon que el hombre afgano investigó venenos durante semanas para matar a su hija y así evitar el pago de la manutención infantil.
Un padre ha sido condenado a ocho años de prisión por el Tribunal Regional de Landshut tras intentar asesinar a su hija pequeña dándole una cápsula casera rellena con veneno para ratones. El padre fue acusado de intentar matar a su hija para no tener que pagar la pensión alimenticia.
El tribunal consideró probado que el hombre envolvió una dosis letal de raticida en film plástico y se la dio a la niña de tres años para que se la tragara antes de devolverla a su madre.
Los jueces determinaron que la cantidad de veneno contenida en el envoltorio correspondía precisamente a una dosis fatal para un niño de esa edad, un detalle que pesó mucho en el veredicto.
Dentro del apartamento, la niña logró vomitar la cápsula; de lo contrario, podría haber perdido la vida.
La prueba más crítica fue la presencia del ADN del acusado en el interior de la cápsula, según informa Bild.
La defensa había intentado culpar a la madre de la niña, argumentando que ella había fabricado todo el incidente y colocado la cápsula en el vómito de la menor para incriminar al padre.
El juez presidente desestimó la teoría por completo, afirmando: “Si la madre hubiera orquestado el incidente, habría tenido que obtener vómito con el contenido adecuado —pollo con patatas fritas— o hacer que la niña vomitara”.
El propio relato de la niña corroboró aún más las conclusiones del tribunal. En un momento revelador, le contó de forma espontánea a una maestra de jardín de infancia que su padre le había metido algo en la boca y que, posteriormente, había terminado en el hospital, una declaración que el tribunal consideró creíble.
La sala no tuvo dudas de que el acusado tenía la intención de matar a la niña. El tribunal señaló que la supervivencia de la pequeña fue puramente cuestión de azar.
Según se informa, el acusado utilizó fosfuro de aluminio, que se puede comprar sin receta y se utiliza para controlar ratones y topos.
Los fiscales indicaron que el hombre investigó venenos durante semanas, así como varios métodos insidiosos para matar.
Además de la condena por intento de asesinato, el tribunal también declaró al acusado culpable de lesiones corporales graves y maltrato de una persona bajo su tutela.
El veredicto aún no es definitivo. La fiscalía había solicitado una pena de nueve años y pidió una reserva de detención preventiva; la defensa, por su parte, había solicitado la absolución total.
