Espectáculos

La promesa incumplida


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Martes 11 de noviembre de 2025

Después de más de 30 películas a lo largo de sus nueve años de carrera artística y y una nominación en los premios Ariel por la cinta “Las tres perfectas casadas”, el 9 de marzo de 1955 una llamada telefónica llego a la policía y rápidamente supieron que se trataba de una actriz, por lo que se intentó que lo ocurrido se mantuviera en secreto, pero esto no sucedió.

En menos de media hora, ya había 50 personas en la habitación de la actriz.

Miroslava fue hallada sin vida dentro de su habitación, a los 29 años de edad. Sobre la cama, en posición decúbito dorsal derecho, su cabeza estaba recargada sobre la mano del mismo lado y en la que se dice que sostenía una fotografía.

Aunque​ esto último quedó como una leyenda urbana, ya que en las fotos tomadas a su cuerpo no se logra apreciar que estuviese sosteniendo algo.

Existen dos imágenes que muestran su cuerpo, una en donde se encuentra tal cual fue descrita,​ y otra en donde sus restos fueron movidos para que quedara recostada, además de haber sido cubierta con una sabana blanca.​

Sobre la supuesta fotografía que sostenía en su mano la fotografía, nunca quedó esclarecido de quién se supone que era, ya que algunos afirman que era de Luis Miguel Dominguín, otros de Ninón Sevilla (presuntamente cambiada por sus amigos para proteger su imagen), y alternativamente se menciona que era de Jorge Pasquel (la cual se dice que fue cambiada por su amigo Ernesto Alonso).

Su amigo Ernesto Alonso en reiteradas ocasiones acusó a Cantinflas de haber jugado con Miroslava, en una rueda de prensa pública declaró lo siguiente:

Esa versión se dio como cierta y no la quise desmentir para no causar escándalos. La película no podía mostrar al torero español como objeto de la obsesión de Miroslava. Eso era mentira. Ella se había enredado con Dominguín por despecho, pero el hombre por el que había enloquecido de amor era un mexicano importante, muy importante. Mil veces le prometió divorciarse de su mujer para contraer matrimonio con ella (Cantinflas era casado), pero nunca se lo cumplió. Fue un cobarde que por siete años jugó con los sentimientos de Miroslava. Cuando ella se dio cuenta del engaño se hundió en una profunda depresión de la que ya no se recuperó.

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