Catolicismo y pena de muerte


Viernes 17 de octubre de 2025
León XIV, siguiendo en los mismos pasos de Francisco, dijo que aquellos que sostienen la pena de muerte, no son reamente «provida».
Sin embargo, la postura católica siempre ha sido estar a favor de la pena capital. Aquí algunos ejemplos.
«Está reservado al poder público privar al condenado del «bien» de la vida, en expiación de su falta, después de que, por su crimen, él se ha desposeído de su «derecho» a la vida.» (Domingo 14 de Septiembre de 1952)
~Papa Pío XII
«¿Es lícito matar a los pecadores?
Si un hombre es peligroso a la sociedad y la corrompe por algún pecado, laudable y saludablemente se le quita la vida para la conservación del bien común; pues, como afirma 1 Cor 5,6, un poco de levadura corrompe a toda la masa». (Suma teológica – Parte II-IIae – Cuestión 64)
~Santo Tomás de Aquino
«Establecemos que cualquier sacerdote o miembro del clero, sea secular o regular, que cometa tan execrable crimen, por virtud de la presente ley sea privado de todo privilegio clerical, de todo cargo, dignidad y beneficio eclesiástico, y, habiendo sido degradado por un juez eclesiástico, sea inmediatamente entregado a la autoridad secular para ser ejecutado, según lo manda la ley como el castigo pertinente para los laicos que han caído en este abismo.» (Bula Horrendum illud scelus, 1568)
~Papa San Pío V
«Debe ser recordado que el poder fue concedido por Dios, y la espada fue permitida para vengar el crimen; el que realiza esta venganza es el ministro de Dios. ¿Qué motivos tenemos nosotros para condenar una práctica que todos sostienen es permitida por Dios?» (Epist. 6, ad Exsuperium, Episcopum Tolosanum, 20 de Febrero de 405)
~Papa Inocencio I
«Hay algunas excepciones, sin embargo, a la prohibición de no matar, señaladas por la misma autoridad divina. En estas excepciones quedan comprendidas tanto una ley promulgada por Dios de dar muerte como la orden expresa dada temporalmente a una persona. Pero, en este caso, quien mata no es la persona que presta sus servicios a la autoridad; es como la espada, instrumento en manos de quien la maneja. De ahí que no quebrantaron el precepto de no matarás los hombres que, movidos por Dios, han llevado a cabo guerras, o los que, investidos de autoridad pública, y ateniéndose a su ley, según el dominio de la razón más justa, han dado muerte a reos de crímenes.» (La Ciudad de Dios, Libro 1, Cap XXI).
~San Agustín
La pena de muerte es un recurso permitido a los católicos en aras de preservar el organismo social en contra de quien atente contra la estabilidad del mismo, buscando siempre el bien de la mayoría.
