El equilibrio del poder


Lunes 5 de mayo de 2025
Para todo gobierno cuidar el equilibrio y la tranquilidad de los factores que contribuyen al ejercicio del poder es fundamental.
Para ello, es de capital importancia que prevalezcan relaciones de concordia y armonía entre los trabajadores y sus representantes y las instituciones y sus representantes.
Pero no todos aquellos funcionarios designados para encabezar el trabajo institucional en algún sector de la administración pública tienen la capacidad, ni los conocimientos, ni la sensibilidad, ni el oficio político para el correcto desempeño de sus responsabilidades.
Tales funcionarios son los que ponen en serios predicamentos a las dependencias que encabezan y generan diversos conflictos a su jefe político directo, que es el gobernador. Propician controversias que no tienen razón de ser.
Tales situaciones son las que a diversos medios, ha dado a conocer Jervis García Vázquez, secretario general de los burócratas estatales, un dirigente que siempre se ha caracterizado por su espíritu conciliador y por buscar solución a todo tipo de controversias, a través del diálogo.
Es la disposición al diálogo y al acuerdo, lo que ha propiciado que García Vázquez goce desde hace mucho tiempo tanto de la confianza de sus representados, como del reconocimiento y el aprecio de los funcionarios de distintas administraciones, ya que no es común encontrar gente dispuesta a encarar los conflictos con mesura, serenidad, espíritu constructivo y ánimo de colaboración.
Pero no ha sucedido así con los titulares del Instituto del Deporte y el Archivo General del Estado, que no han hecho sino tensar y llevar al punto de crispación, una relación que debiera ser amable y cordial.
La cerrazón, la soberbia y la intolerancia son siempre malas consejeras en lo que concierne al desempeño de la función pública y solo contribuyen a complicar condiciones que debieran desenvolverse de otras maneras.
Nos preguntamos si así consideran Armín Lizama y Reyna Díaz Domínguez qué cumplen con las labores y la confianza que les ha depositado el titular del ejecutivo estatal.
Nos preguntamos si así creen que conseguirán el reconocimiento de la comunidad en el desempeño de sus funciones.
Nos preguntamos si su cuestionable proceder es como consideran que debe llevarse a cabo el cumplimiento de sus labores como funcionarios públicos.
Ellos están para servir a la sociedad yucateca y no para servirse de ella. Están para constituirse en puente y factor de entendimiento y diálogo y no para constituirse en motivo de confrontación y de discordia.
Reconocemos en Jervis García su espíritu de construcción de soluciones y su buena disposición al diálogo y deploramos que haya malos servidores públicos que traicionen la confianza depositada en ellos y se conviertan en motivo de aprehensión para la buena marcha de la administración estatal.
Ojalá alguien haga favor de informar al titular del ejecutivo que flaco favor le hacen esta clase de funcionarios, que solo le complican el quehacer cotidiano.
Hacemos votos para que en ambas partes prevalezcan la prudencia y el ánimo de solucionar por la vía de la concordia, toda suerte de discrepancias.
Seguimos pendientes…
Dios, Patria y Libertad
