Internacional

La administración Biden pide a la ONU que ponga un alto a los conservadores pro vida

Spread the love

Jueves 19 de octubre de 2023

La Administración Biden ha pedido a las agencias de la ONU y a otros gobiernos que incrementen sus esfuerzos contra lo que ellos han llamado movimientos “anti-derechos” y “anti-género”.

La declaración, compartida por Bélgica y Macedonia, se presentó en una reunión sobre discreiminación contra la mujer; Patrick Breen, el consejero de los EUA por el Tercer, Comité, pedía un futuro informe de la ONU que “trate de los efectos negativos de los movimientos anti-derechos o anti-género sobre el progreso de la igualdad y justicia de género.”

Los EUA presentaron una manifestación semejante en las Negociaciones Informales de la ONU que se tuvieron en Ginebra.

Estos no fueron los únicos casos en que los estados miembros hubieren empleado la retórica de ‘anti-derechos’ en la ONU.

En septiembre, en un evento de “política extranjera feminista” auspiciado por las Misiones Permanentes de Francia, Alemania y Holanda, el gobierno francés apremió a los participantes a que “estuvieran vigilantes y no permitan que los retrógradas movimientos anti-derechos se mantengan.”

Los críticos consideran tales narrativas como intentos de deslegitimar a las organizaciones socialmente conservadoras y etiquetan su postura sobre la vida de los no nacidos, el matrimonio, y la sexualidad, como “peligrosas” y “anti-derechos”.

El Instituto de Investigación de las Naciones Unidas para el Desarrollo Social (UNRISD) liberó en mayo un documento de trabajo identificando a C-Fam, el Vaticano/Santa Sede, Family Watch International, Organización Internacional de la Familia (IOF), Congreso Mundial de las Familias (WCF), Family Policy Institute, el UN Family Rights Caucus, como “anti-género”, y pidiendo mayores investigaciones de los grupos pro-vida y pro-familia.

El documento recomienda a los grupos progresistas y feministas que se unan a dirigentes religiosos que sean pro-aborto y pro-matrimonio del mismo sexo para que “presenten una oposición práctica a la tendencia de actores anti-género/pro-familia que afirman hablar a nombre de comunidades de fe enteras y hacen de la religión un arma y un instrumento para restringir derechos a la autonomía sexual y del cuerpo”.

El esfuerzo por socavar y sacar a las organizaciones pro-vida y pro-familia de la ONU no se limita a presentar declaraciones y emitir informes.

El año pasado, el Comité de ONGs de la Comisión de la ONU sobre el Estatus de la Mujer (CSW) emitió guías de orientación que incluía una lista de valores progresistas guías de participación, mandando que todos los participantes en una conferencia de la CSW compartan el mismo parecer sobre la sexualidad y el género.

Esto les impide efectivamente a los grupos pro-vida y pro-familia el participar en porciones de la Comisión sobre el Estatus de la Mujer.

En la misma línea, la Comisión rechazó varias solicitudes de eventos presentadas por organizaciones pro-vida.

En una discusión sobre asuntos de procedimiento de la Comisión, varios grupos apoyados por la Misión de la Unión Europea a las Naciones Unidas sugería que las organizaciones pro-vida fueran de plano sacadas de la ONU.

En respuesta a eso, grupos pro-vida liberaron una petición con más de 10,000 firmas exigiendo que en la ONU se escuchen todas las voces.

A pesar de la presencia opositora de voces pro-familia y pro-vida en la ONU, la Unión Europea ha condenado esfuerzos por intimidar a grupos de la sociedad civil en la ONU.

En la misma reunión sobre derechos humanos, el Reino Unido compartió que “apoya plenamente la participación seria de la sociedad civil en la ONU”.

Los críticos ven esto como un doble rasero que celebra la participación solamente de aquellas organizaciones que se alíneen con las ideologías progresistas de género, sexualidad y aborto.

La retórica “anti-derechos” y los ataques a los grupos pro-vida y pro-familia ha ganado terreno también a nivel doméstico en EUA.

En una entrevista reciente con CNN, Hillary Clinton dijo que quienes apoyan a Donald Trump, que se sabe que son socialmente conservadores, pudieran necesitar ser “reprogramados”.

Deja una respuesta