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De Taiwán a Hong Kong y Macao: ¿Cuáles son las regiones que China reclama y por qué?

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Lunes 29 de agosto de 2022

Aunque todas las regiones nacieron durante los tiempos de la antigua china, el colonialismo y las revueltas internas dieron paso a la creación de cuatro naciones que casi son diferentes entre ellas

Hablar sobre la delimitación sobre China no sólo es complicado desde la perspectiva territorial, sino histórica y no está exenta de conflicto. La devolución de Macao y Hong Kong a Beijing y la disputa con Taiwán sobre la «verdadera China» ha complicado las relaciones internacionales.

Esas tres regiones han tenido historias diferentes de cómo terminaron siendo «parte» del territorio actual chino, pero reclamadas por Beijing en los últimos años. ¿De quién era Macao? ¿Por qué Hong Kong fue una colonia británica? ¿Taiwán era japonesa, holandesa o portuguesa? ¿Qué tanto influyó el «siglo de la humillación» de China sobre esas regiones? Esta es la historia de cómo esas tres regiones pertenece a la «una sola» China.

Los europeos conquistan zonas «descuidadas» por la China imperial

Macao y Hong Kong ya estaban bajo control de la dinastía Qin (221–206 antes de nuestra era, a.n.e), y fueron de los puertos importantes dentro del imperio para el transporte de mercancías y refugio de alimentos, tuvieron orígenes similares.

Ambos territorios empezarían a tener un crecimiento demográfico tras la conquista mongola (1205-1207), donde miles de refugiados chinos llegarían a establecerse en ambos puertos, que eran áridos y montañosos. Pasarían varios años hasta que Kublai Khan —rey mongol, nieto de Gengis Khan, que creó la dinastía Yuan— tomaría parte de la división del imperio para el renacimiento de la China imperial.

Pero con Taiwán fue diferente, ya que fue ubicada en el mapa tiempo después. Aunque existían registros desde los tiempos de la dinastía Jin —conocido como el periodo de los Tres Reinos, entre los años 220 y 280 después de nuestra era (d.n.e)—, lo que se conocía eran las actuales islas Pescadores (Penghu), donde habitan pueblos polinesios que no tenían ni escritura y estaban poco desarrollados frente a los avances de esa época.

La plena isla sería puesta en el mapa de China mil años más tarde, hasta el año 1292, cuando la dinastía Yuan (1271-1368) envía una delegación de funcionarios al reino de Ryukyu—el archipiélago, hoy perteneciente a Japón, donde se encuentra la ciudad de Okinawa— para exigir su lealtad, pero llegaron accidentalmente a Taiwán y siglos después iniciarían otras exploraciones. 

Aunque varios chinos ya empezaron a habitar las islas Pescadores, la isla de Taiwán no estaría colonizada hasta las exploraciones de los europeos en la zona, principalmente los españoles, holandeses, y los de mayor importancia, los portugueses, ya que fueron los primeros navegantes europeos moviéndose en estas aguas.

Los marineros portugueses exploraron a inicios del siglo XVI las costas de África y Asia, estableciendo puestos en Goa (actualmente en India) en 1510 y Malaca (hoy Malasia), este último conquistado, con el fin de expandirse en la región.

En 1513, el explorador Jorge Álvares, junto a su tripulación, desembarcaron en la isla Lintin —sobre el delta del Río de la Perla y que «divide» las fronteras marítimas entre Macao y Hong Kong— buscando comercializar con China, pero generó enfrentamientos entre ambos y los portugueses terminaron expulsados al perder la Batalla de Tamão en 1521. 

Fue hasta 1549 cuando se restablecen las relaciones comerciales entre China y Portugal, pero la adjudicación de Macao sería hasta 1554, cuando los lusos consiguen un contrato de arrendamiento con la dinastía Ming para establecer una colonia comercial solo después de varios años de ayudar a los chinos a reprimir la piratería ocasionada por el Haijin, la política restringía el comercio marítimo con los extranjeros. A su vez, Hong Kong aún quedaría en manos de los chinos.

En ese lapso, los portugueses terminarían de complementar sus comerciales entre las actuales Malasia y Japón, y hallarían entre sus exploraciones la actual isla de Taiwán, nombrándola como Formosa —que significa «isla hermosa»— pero no sería colonizada en un inicio, en 1544.

Taiwán y las islas Pescadores fueron colonizadas mucho después por el Imperio Chino. (Dominio Público)
Taiwán y las islas Pescadores fueron colonizadas mucho después por el Imperio Chino. (Dominio Público)

Los portugueses no colonizaron Taiwán

Pero sería hasta 1622 cuando los holandeses —que ya habían colonizado la actual Indonesia— buscarían establecer una base militar y de comercio para la Compañía Holandesa de las Indias Orientales en Formosa, objetivo que no lograron los japoneses para colonizar a los nativos de la isla y tras no poder colonizar las islas Pescadores por rechazo de la China imperial.

Los holandeses establecieron en la península arenosa de Taoyuan, fundado Fuerte Zeelandia —actual ciudad de Tainan— y llegaron a controlar todo el sur de Formosa y logaron hacer las paces con los aborígenes de la isla. Su posición estratégica hizo que los holandeses quisieran conquistar también Macao, que ya estaba a manos de Portugal, pero sin éxito.

Al ser un riesgo para España —que ya controlaba Filipinas— los españoles buscarían establecerse en el norte de Formosa creando el fuerte Santo Domingo (la actual ciudad de Keelung) en 1626, pero los conflictos con los pobladores, las enfermedades y el poco respaldo de la corona en Manila hicieron que abandonaran el fuerte en 1638, y los holandeses terminarían expulsándolos cuatro años más tarde.

Pese a que terminaron colonizando la isla, las rebeliones de los pobladores locales orillaron a que finalizara en pocos años el dominio holandés. Intentaron llevar migrantes chinos a la isla sin éxito (ya que terminaban siendo asesinados) y serían expulsados en 1662 con el asedio del Fuerte Zeelandia a manos de Koxinga (Zheng Chenggong), un general entonces leal a la ya entonces dinastía Ming, estableciendo el reino de Tungning. 

A partir del establecimiento del reino, se introducirían cambios en Formosa en la agricultura —como la cosecha de sal y el cultivo de cañas de azúcar—, pero también no fue exenta de rebeliones tanto entre los aborígenes como dentro de la realeza, así como problemas de comercio.

El primer intento de restaurar un gobierno

Zheng esperaba restaurar la dinastía Ming en China continental cuando el estado de la grupa de los territorios remanentes Ming en el sur de China fue conquistado progresivamente por la dinastía liderada por los manchúes, generando la «Gran Liquidación», que orilló a todas las poblaciones costeras a estar tierra dentro. La dinastía Zheng usó la isla de Taiwán como base militar para su movimiento lealista a los Ming, cuyo objetivo era recuperar China continental de manos de los Qing.

Sería hasta 1683 cuando la isla de Formosa pasaría a ser de la dinastía Qing después de la Batalla de Penghu, cuando el último gobernante, Zheng Keshuang cedió a la demanda de entrega de sus tierras por parte de la dinastía, quedando su reino incorporado a la China imperial como parte de la provincia de Fujian.

Durante más de 200 años, la dinastía Qing limitó la migración china hacia Taiwán para garantizar que regresaran a sus familias y tumbas ancestrales, ya que tanto menospreciaban el territorio y veían con malos ojos las tradiciones de las tribus locales. A su vez, siguió aplicando de forma ineficiente el Haijin. 

¿Qué tradiciones tenían los aborígenes?

Como en gran parte de las tribus polinesias, los aborígenes no tenían prendas completas para vestirse, llegaban a perforarse y tatuarse en diversas partes del cuerpo y hasta llevaban pulseras de metal. Pero además, existían costumbres que distaban mucho de lo que ya se hacía en la China continental. Preferían a las mujeres porque los hombres debían dejar la familia cuando se casaran, el sexo con menores estaba permitido, y desconocían conceptos básicos como el calendario y la escritura.

Las guerras del opio y el inicio de fin de la dinastía Qing… por Reino Unido y Portugal

Hasta mediados del siglo XVII, el comercio con China fue relativamente modesto, ya que era realizado por intermediarios chinos y portugueses, donde se intercambiaba principalmente la plata, que era traída desde México y Perú, ya que con ello se realizaban transacciones comerciales, y serían cruciales tras el cierre de las fronteras de Japón con el Shogunato Tokugawa en 1639.

Pocos años atrás, los británicos empezarían a relacionarse con los chinos con sus exploraciones en 1635, cuatro años antes de establecerse en la India—la que terminarían conquistando— y se terminaron beneficiando del cierre de fronteras de Japón, incluso superando en comercio a los holandeses. Pero a los portugueses no les convino, ya que llevó a la decadencia de Macao y posteriormente perdería Malaca, sólo quedándose con Goa.

Macao sería una de las primeras colonias de Portugal en Asia, junto con Goa y Malacca. (Dominio Público)
Macao sería una de las primeras colonias de Portugal en Asia, junto con Goa y Malacca. (Dominio Público)

En tanto, Taiwán era un territorio difícil de gobernar tanto por las luchas entre aborígenes —que hacían rebeliones contra la dinastía Qing— como de propios chinos que habían migrado y se disputaban entre clanes. Además, los europeos también buscaron recuperar la isla debido a que era un punto esencial para el comercio en Asia, principalmente portugueses y holandeses que ya tenían rutas comerciales establecidas.

Guangzhou —conocido como Cantón por los europeos— se convirtió en el puerto de preferencia para el comercio exterior entrante debido a su excelente ubicación en el inicio de la delta del río de la Perla, convirtiéndose para 1700 en el centro marítimo de China por la exportación de bienes como el té, la porcelana y la seda. 

Pero el sistema terminó siendo altamente regulado por la dinastía. En 1757 se estableció el «Sistema de Cantón», una política que hizo que los comerciantes extranjeros solo se les permitiera hacer negocios a través de un cuerpo de comerciantes chinos conocido como Co-hong, se les prohibía aprender chino, y además, los extranjeros solo podían vivir en una de las Trece Fábricas —que servían de almacén y oficinas de los comerciantes—, ya que tenían prohibido ir a otras regiones de China. 

¿Qué eran los co-hong?

Los Co-hong eran particularmente poderosos en el comercio de la antigua China, ya que tenían la tarea de evaluar el valor de los productos extranjeros, comprar o rechazar dichas importaciones y encargarse de vender las exportaciones chinas a un precio apropiado.

Ese proteccionismo comercial pronto desembocó en un gran desequilibrio de la balanza de pagos comercial a favor de China. Pese a ello, a lo largo del siglo XVIII el comercio entre China y Europa se mantuvo relativamente estable por la alta demanda.

Las consecuencias del desequilibrio comercial se empezaron a ver hacia finales del siglo XVIII, cuando la expansión económica de Europa empezó a acrecentar la necesidad de incrementar la circulación de metales preciosos en Europa.

A fin de mantener el comercio con China, los países europeos, con el Reino Unido a la cabeza, empezaron a arriesgar la escasez de plata en Europa para poder satisfacer la demanda de la misma que sus comerciantes tenían en Asia. Todo se empezó a derrumbar con los cambios políticos de la época, entre ellos la Revolución Francesa, la independencia de Estados Unidos y posteriormente en los países de América Latina. 

La demanda de artículos chinos por parte de Reino Unido —especialmente el té, la seda y la porcelana— provocó un desequilibrio comercial entre China y Gran Bretaña. Para contrarrestar este desequilibrio, la Compañía Británica de las Indias Orientales comienza a cultivar opio en Bengala (India) y autorizó a ciertos traficantes británicos a vender opio a los contrabandistas chinos para abastecer un tráfico ilegal en China. Hasta creó un órgano regulador, la Junta del Opio de Calcuta, que adquiría toda la producción local de opio, lo refinaba, y estaba a cargo de subastar el opio resultante a comerciantes particulares.

En ese se momento, la dinastía Qing enfrentaba la «Rebelión del Loto Blanco» (1794), donde un grupo grande de rebeldes que afirmaban ser miembros de la secta del Loto Blanco se levantó en armas contra el gobierno Qing en la zona montañosa que separa la provincia de Sichuan de las provincias de Hubei y de Shaanxi, que terminó siendo aplastada, pero generó el inicio del fin de la dinastía por la crisis económica posterior que se daría tras el agotamiento de sus reservas de plata.

Aunque el tráfico de opio empezó de forma modesta, la competencia entre británicos y estadunidenses para beneficiarse de actividades ilegales hizo que tanto se incrementara tanto la demanda como del contrabando dentro de China, al grado que la administración Qing tolerara la importación creando un impuesto indirecto sobre los súbditos chinos, con el fin de mayores ingreso de plata.

Los holandeses intentaron colonizar Taiwán, pero terminarían siendo expulsados por China. (Dominio Público)
Los holandeses intentaron colonizar Taiwán, pero terminarían siendo expulsados por China. (Dominio Público)

La entrada de narcóticos estaba revirtiendo el superávit comercial chino, drenando dinero a través de las fronteras y aumentando el número de adictos al opio dentro del país, consecuencias que preocupan seriamente a las autoridades chinas.

Para 1804, la Compañía de las Indias Orientales empezaba a ganar miles por la venta de opio y para entonces, ya era demasiado tarde. El haber reducido su importación a través de regulaciones y restricciones en su consumo sólo consiguieron incrementar el narcotráfico y la corrupción de los funcionarios chinos locales, que ya hasta aceptaban sobornos grandes por el tráfico de la droga.

¿La independencia de México afectó a China?

La rebelión contra la corona española durante las décadas de 1810 provocó que México y Perú dejaran de producir plata, aumentando su costo por la ley de la oferta y la demanda, y afectando las economías de Europa. China, por su parte, mantuvo cierta estabilidad debido a que importaba la plata de Japón, aunque de forma más restringida. Esto dio las bases para lo que serían las «Guerras del Opio».

Esa expansión obligó a un acelerado cuestionamiento del monopolio que tenía la Compañía de las Indias Orientales sobre el comercio con China. Además, las Trece Fábricas de Macao ya se habían convertido plenamente en un barrio dominado por extranjeros que ya radicaban ahí. Además, las autoridades chinas ya veían preocupación por la crisis de adicción al opio en la sociedad.

En 1834, el entonces primer ministro británico William Lamb (vizconde de Melbourne) decretó la abolición del monopolio de la Compañía de las Indias Orientales sobre el comercio con China, y las cámaras de comercio en China pasaron a manos de plenos narcotraficantes, como William Jardine y James Matheson, que llegaron a suplir esas acciones. A partir de ahí, las relaciones entre Beijing y Londres terminarían deteriorándose.

La primera guerra del Opio estalla cinco años más tarde, en 1839, cuando el emperador Daoguang rechazó las propuestas de legalizar el opio, entre ellas mandando una carta a la reina Victoria de Reino Unido —que nunca leyó— para que tomara acciones contra el narcotráfico, y decidió confiscar todos los barcos y bienes extranjeros sobre la delta del río de la Perla, desatando la guerra.

El gobierno británico respondió enviando  fuerzas militares a China y, en el conflicto subsiguiente, la Armada británica usó su poder naval y su artillería para infligir una serie de derrotas decisivas al imperio chino, una táctica que luego se denominó «la diplomacia de los cañones». Durante la guerra, buscaron hacerse del control de Taiwán debido al valor estratégico y comercial que tenía. 

En 1842, la dinastía Qing se vio obligada a firmar el Tratado de Nanking, el primero de lo que los chinos llamarían más tarde los Tratados Desiguales , que otorgaba indemnización y extraterritorialidad a los súbditos británicos en China, abría cinco puertos del tratado a los comerciantes británicos y cedía la isla Hong Kong al imperio en Londres.

Aunque Macao ya era reconocido como una colonia portuguesa (desde 1783), fue hasta 1845 cuando fue declarado en un inicio un puerto libre, rescindiendo después del alquiler con China y declarando «la independencia» de Macao en 1849, que generó resentimiento social, al grado de asesinar al entonces gobernador João Maria Ferreira do Amaral.

Desde 1848 hasta principios de la década de 1870, Macao fue un infame puerto de tránsito de un comercio de esclavos del sur de China, que fueron enviados a Cuba, Perú y otros puntos de América Latina para trabajar en plantaciones y en minas.

Con la captura británica de Hong Kong, la región crecería de forma aparte de China, con una economía más diversificada. (Dominio Público)
Con la captura británica de Hong Kong, la región crecería de forma aparte de China, con una economía más diversificada. (Dominio Público)

El «siglo de la humillación» de China y el ascenso comunista

Los problemas para China no terminaron ahí. En 1850 estalla la Rebelión de Taiping, una guerra civil que se libró en China entre la dinastía Qing liderada por los manchúes y el Reino Celestial Taiping liderado por los pueblos han y hakka. Es considerada una de las guerras más sangrientas de la historia y el conflicto más grande del siglo XIX, con más de 20 millones de muertos y 30 millones de desplazados. Esto provocó un mayor desgaste de la monarquía y el crecimiento de cacicazgos regionales.

Corea del Norte tiene frontera con Rusia

Durante la Rebelión de Taiping, el Imperio Ruso logró apoderarse de la región del Amur, parte del norte de Manchuria, obligando a China a firmar el Tratado de Aigun en 1858, que delimitó la actual frontera entre ambos países, cercano a la península de Corea.

El fracaso del tratado para satisfacer los objetivos de Gran Bretaña de mejorar el comercio y las relaciones diplomáticas condujo a la Segunda Guerra del Opio (1856-1860). Estos enfrentamientos comerciales y bélicos de China con las potencias europeas llevaron a la apertura de varios puertos taiwaneses al comercio internacional, y que China comenzara el periodo del «siglo de la humillación».

Los británicos, junto a los franceses, saquearon el Antiguo Palacio de Verano de Beijing —la principal residencia y espacio de trabajo de los emperadores de la dinastía Qing— en 1860, además, obtuvieron un contrato de arrendamiento perpetuo sobre la península de Kowloon —que es el área de China continental al otro lado del estrecho de la isla de Hong Kong—, nacido del Tratado de Beijing.

Para 1884, China pierde parte del norte de Vietnam y su influencia en la Indochina a manos de Francia durante la guerra sino-francesa. Tres años más tarde, Beijing firma el Protocolo de Lisboa, donde se reconocía la «ocupación y el gobierno perpetuos de Macao» por parte de Portugal, quien a su vez se comprometía a no entregar nunca Macao a un tercero sin el acuerdo chino.

Durante todo ese periodo, Taiwán estaría «ninguneada» en el mapa hasta 1895, con el estallido de la primera guerra sino-japonesa. El imperio chino intentó acelerar la modernización de la isla sin restringir la migración e impulsando obras públicas, así como traspasando la capital a Taipéi.

En esa guerra —iniciada por los conflictos en el imperio Joseon de Corea— la dinastía Qing pierde el control de Taiwán y las islas Pescadores, pasando durante unos meses siendo la República de Formosa para después ser parte del imperio japonés, territorio que querían obtener décadas atrás, durante al menos 50 años.

Tras la derrota de China ante Japón, los británicos aprovecharon la lucha de las otras potencias europeas —como Francia con Guangzhouwan y Alemania sobre la provincia de Shandong— para repartirse el país y forzaron el tratado de la Convención para la Extensión del Territorio de Hong Kong (1898), otorgando la expansión territorial de la península de Kowloon hasta sus límites físicos actuales, donde la corona no pagaría ningún arrendamiento durante 99 años por el territorio.

Los conflictos no acabaron. La Rebelión de los Boxers en 1899 —el levantamiento anti-extranjero, anti-colonial y anticristiano en China que conllevó a la Alianza de las Ocho Naciones—, la invasión de Rusia a Manchuria en 1900, la expedición británica en el Tíbet y más rebeliones internas pronunciaron la caída de la dinastía Qing. 

Para 1905 ya se fraguaba uno de grupos rebeldes clandestino que buscaban la caída de la dinastía y la proclamación de una república: el Tongmenghui (Liga Unida China), el núcleo que daría forma años más tarde al Kuomintang, el partido político gobernante de la república. La Revolución China de 1911 dio la estocada final a los miles de años de la monarquía, finalizando formalmente un año después.

Taiwán recibió un apoyo inicial de Estados Unidos tras el fin de la guerra civil con la China comunista. (Dominio Público)
Taiwán recibió un apoyo inicial de Estados Unidos tras el fin de la guerra civil con la China comunista. (Dominio Público)

Con el establecimiento de la república en 1912, el Kuomintang gana la mayoría de la recién creada Asamblea Nacional, pero su líder, Yuan Shikai, comienza a tener derivas autoritarias como proclamarse emperador y expulsando a quienes no siguieran su doctrina, llevando a varios líderes del partido al exilio, entre ellos su principal rival Sun Yat-sen, y al desarrollo del caudillismo.

Pero China aún no terminaría su «siglo de la humillación». Japón ya se había convertido en una potencia regional y pidió a China firmar en 1915 las «Veintiún exigencias» donde Tokio pretendía extender el poder político y económico en la zona con el fin de convertir al país en “un protectorado japonés”, mismo que nunca se firmó. En ese mismo año se desataría la guerra ruso-japonesa, con la que los japoneses se hacen del control de la península de Corea.

Tras el fin de la Primera Guerra Mundial, dentro del tratado de Versalles, Japón se queda con Shandong tras perder Alemania la guerra y consolidaría su control sobre la isla de Taiwán, implementando un sistema de gobierno diferente al que existía en el archipiélago.

En los años siguientes, el Kuomintang se refundaría pero no tendría amplio respaldo internacional. Para 1921 nacería su mayor rival y futuro enemigo: el Partido Comunista Chino. Con la muerte de Sun Yat-sen, que se volvió el líder del partido nacionalista, se daría la creación de la «Segunda República» con Chiang Kai-shek, que lograría la unificación en 1928, pero imponiendo un gobierno autoritario de partido único.

El gobierno nacionalista luego experimentaría muchos desafíos, como la Segunda Guerra Sino-Japonesa, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil China, este último, el punto de partida para el ascenso del Ejército Popular de Liberación y el triunfo de los comunistas.

El ascenso de los comunistas al finalizar la Segunda Guerra Mundial

Durante la Segunda Guerra Mundial, y ante el expansionismo japonés, Macao se convirtió en un centro de refugiados, lo que provocó que su población aumentara de unas 200 mil a unas 700 mil personas en unos pocos años.

Por su parte, Hong Kong, pasaría a estar en manos de Japón tras el asedio de la ciudad en 1941 ya que el gobierno local terminó rindiéndose. Los japoneses impusieron una ley marcial en la zona y tomaron todo el control político y policial del territorio.

Y con Taiwán, que pertenecía plenamente al imperio japonés, buscaron ampliar los derechos de la ciudadanía a los residentes en Taiwán para que se sumaran a la guerra. Incluso, la isla fue un campo para prisioneros de guerra.

Con la rendición de Japón en 1945, y el fin de la Segunda Guerra Mundial, las potencias aliadas ya habían determinado que Hong Kong regresaría a las manos británicas, pero Taiwán pasaría a ser manos de la China Nacionalista, proclamando la » retrocesión» de Taiwán a la República de China, estableciendo un gobierno provincial en la isla.

Taiwán fue colonizada por los japoneses durante 50 años, esto hasta la segunda guerra mundial. (Dominio Público)
Taiwán fue colonizada por los japoneses durante 50 años, esto hasta la segunda guerra mundial. (Dominio Público)

Pero en la China continental se agravaron los conflictos entre el Kuomintang y el Partido Comunista, dando el inicio bélico de la Guerra Civil en 1946. Además, se registraban protestas entre los habitantes de Taiwán contra el gobierno nacionalista por la incompetencia y la corrupción de muchos de los nuevos administradores chinos que no sólo terminaron expropiando las empresas, sino generó una hiperinflación.

El Kuomintang intentó controlar la situación económica de forma ineficaz, pero los comunistas comenzaron a ganar territorio, principalmente en la tierras de cultivo del norte del país, dejando a las ciudades gobernadas por los nacionalistas sin alimentos ni víveres. Aunque obtuvo un respaldo inicial del gobierno de Estados Unidos, la hiperinflación, la corrupción y otros problemas económicos mermaron el apoyo del KMT.

Estados Unidos suspendió la ayuda al Kuomintang y los comunistas lograron obtener para 1949 el control de la mayoría del territorio chino continental, orillando a los nacionalistas a trasladarse a Taiwán con una cantidad significativa de los tesoros nacionales de China y 2 millones de personas, incluidas fuerzas militares y refugiados. 

A fines de 1949, el Partido Comunista de la mano de Mao Tse-Tong controlaba casi toda China continental, mientras el KMT se retiraba a Taiwán con una cantidad significativa de los tesoros nacionales de China y dos millones de personas, incluidas fuerzas militares y refugiados. Ahí comenzó la división de las dos Chinas.

Aún existe el KMT en la China Continental

Algunos miembros del partido se quedaron en el continente y se separaron del KMT principal para fundar el Comité Revolucionario del Kuomintang (también conocido como el Kuomintang de Izquierda), que todavía existe actualmente como uno de los ocho partidos menores registrados de la República Popular China.

Con la victoria de los comunistas, finalizaría «el siglo de la humillación» de China, estableciendo la «República Popular» con Mao Tse-Tong a la cabeza; mientras que el Kuomintang declararía en Taiwán la «República de China» con Chiang Kai-shek como su líder.

Ambos gobiernos serían autocráticos. En Taiwán inició el periodo del «Terror Blanco», cuando se impone la ley marcial en la isla y dio a la persecución de intelectuales y élites políticas. Mientras que en China, se implementó la Campaña de las Cien Flores, donde eran perseguidos y ejecutados los críticos del gobierno comunista. 

El crecimiento económico de Taiwán, Hong Kong y Macao, se daría en los tiempos de la posguerra, principalmente tras la victoria comunista y el inicio de la Revolución Cultural de Mao. 

El territorio británico fue sede de las empresas manufactureras que dejaron Shanghai, donde se establecieron grandes industrias para la exportación de productos manufactureros. Para los años de 1960 y 1970, tuvo su mayor desarrollo social y económico por el crecimiento de la industria de la construcción, pero con muchos abusos laborales dentro de las fábricas por las excesivas horas de trabajo para cubrir la demanda.

Hong Kong y Macao terminaron siendo devueltas a China a finales del siglo XX. (Domino Público)
Hong Kong y Macao terminaron siendo devueltas a China a finales del siglo XX. (Domino Público)

Macao, que estaba bajo la dictadura de Antonio de Oliveira Salazar en Portugal, crece económicamente tras el desarrollo de una industria turística a base de casinos y los juegos de apuestas. Durante la Revolución Cultural de Mao, hubo conflictos entre Beijing y Lisboa por los incidentes 12-3 —manifestaciones contra el dominio portugués—, pero se llegó un acuerdo.

En tanto, Taiwán aprobó una reforma agraria durante los años de 1950, que benefició a los campesinos y redistribuyó la tierra, dando inicio a la propiedad privada en Taiwan con la creación de una clase empresarial e industrial, reviviendo la prosperidad que nació a partir de la colonización japonesa.

Además, de 1950 a 1965 recibió 3.9 mil millones de dólares de ayuda por parte de Estados Unidos, siendo uno de los países más beneficiados junto a Corea del Sur —que recién enfrentaba la guerra con el Norte— e Israel, además de implementar una política de sustitución de importaciones, consiguiendo producir esos bienes importados localmente. 

Pero ante ese crecimiento económico, nacerían otros retos. Hong Kong padecería de sobrepoblación —dando origen a la enigmática ciudad amurallada de Kowloon—, la dictadura de Salazar en Portugal caería tras la Revolución de los Claveles en 1947, y en Taiwán habían protestas a favor de la democracia, mientras perdía respaldo internacional en las Naciones Unidas frente a la China comunista.

Con las reformas económicas de Deng Xiaoping —que dieron el gran crecimiento económico en China— fueron respaldadas por la entonces primera ministra británica Margaret Thatcher —una de las principales abanderadas del neoliberalismo— condujeron a la la firma de la Declaración Conjunta Sino-Británica y la propuesta del concepto «Un país, dos sistemas» en 1984.

Con el retorno a la democracia en Portugal y el restablecimiento de las relaciones con China, para 1987 se firma la Declaración Conjunta sobre la Cuestión de Macao con el fin de que fueran devueltos a Beijing ambos territorios. Eso generó revuelo en los mercados de la época, y no sólo eso, sino un aumento de la migración ante los temores de que se implementara el comunismo en Hong Kong y Macao.

La situación en Taiwán fue diferente. Tras su salida de la ONU en 1971 implicó en crear reformas para abrirse a la democracia, ya que las protestas eran reprimidas por el KMT, mismas que tardaron más de dos décadas en consolidarse, hasta 1996 cuando se realizó la primera elección a la presidencia y para los representantes legislativos.

Sería hasta el año 2000 cuando el Partido Progresista Democrático —más partidario del independentismo taiwanés y de izquierdas— derrotaría en las urnas a los más de 50 años del control del Kuomintang. Esto ha dado el inicio de los actuales conflictos con China.

Aunque China siempre reclamó Taiwán como parte de su territorio, las demandas empezaron a crecer con el ascenso de los progresistas taiwaneses al poder al iniciar la democracia en la isla y el gran crecimiento económico y geopolítico que empezaba a tener Beijing en los gobiernos de Hu Jintao y Xi Jinping.

El crecimiento económico de Hong Kong derivó en un problema de vivienda que terminó siendo resuelta hasta la devolución a China, como Kowloon (Archivo)
El crecimiento económico de Hong Kong derivó en un problema de vivienda que terminó siendo resuelta hasta la devolución a China, como Kowloon (Archivo)

En tanto, Hong Kong y Macao serían devueltos a China en 1997 y 1999, respectivamente, con el que se regirían con la normativa «Un País, dos sistemas», donde se concedía originalmente una independencia especial a la región frente a las normativas chinas —como tener elecciones locales— mismas que serían «abolidas» en 2020 tras las protestas pro-democracia en Hong Kong, que derivaron en la creación de la «Ley de Seguridad» en 2020.

El crecimiento económico de China provocó el inicio de un recelo económico por parte de Estados Unidos, y con la administración de Donald Trump, el inicio de una guerra comercial que terminó favoreciendo las relaciones con Taiwán, que había sido olvidadas durante casi 40 años tras reconocer a Beijing como «la única china».

Mientras Hong Kong y Taiwán se han rebelado contra el gobierno central chino, Macao sigue siendo de las tres regiones la que es más allegada al gobierno en Beijing.

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