Religión

Lutero vuelve a ser protagonista en el Vaticano

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Francisco recibió ayer por la mañana a los participantes en la peregrinación ecuménica a Roma «Con Lutero ante el Papa».

El encuentro tuvo lugar en el Aula Pablo VI de la Ciudad del Vaticano, donde Francisco suele impartir sus catequesis, y para esta ocasión colocaron una estatua del famoso hereje alemán en un lugar destacado.

Además, a un lado del escenario desde donde habló el pontífice, se podía ver un mural donde aparecían los retratos de Martín Lutero y Francisco situados uno al lado del otro, a la misma altura.

No es la primera vez que una estatua del impulsor de la ruptura definitiva de la Cristiandad aparece en el Vaticano. En 2016, en el mismo lugar, el Aula Nervi, otra efigie del heresiarca germano estuvo presente en un encuentro con luteranos.

En 2017, el Vaticano emitió un sello para conmemorar la Reforma protestante en el que aparecía el propio Lutero al pie de la cruz.

Durante el encuentro de ayer, Francisco dirigió unas breves palabras a los presentes, donde, partiendo del ejemplo de la música, les dijo que en el coro «nadie está solo: es importante escuchar a los demás». «Yo desearía esta voluntad de escucha para la Iglesia. La estamos aprendiendo de nuevo en el proceso sinodal», señaló.

«Prestad siempre escucha a la melodía de Dios en vuestra vida. Así, de muchas voces se forma un canto. Así es también se forma el ecumenismo, en Alemania y en muchas otras partes del mundo», les dijo Francisco.

Les ofrecemos el discurso de Francisco, publicado en español por la Oficina de Prensa de la Santa Sede:

Queridos amigos:

Saludo con afecto a todos los que habéis venido a Roma como peregrinos bajo el lema «Mejor todos juntos», “Besser alle zusammen”. Alguno de vosotros ya había participado en la peregrinación de hace cinco años titulada «Con Lutero ante el Papa», “Mit Luther zum Papst”; hoy, en cambio, se han unido un buen número de rostros nuevos. Me gustaría agradecer al Landesbischof Kramer sus amables palabras.

Al principio me habéis saludado con una canción comunitaria. Cantar une. En el coro, nadie está solo: es importante escuchar a los demás. Yo desearía esta voluntad de escucha para la Iglesia. La estamos aprendiendo de nuevo en el proceso sinodal.

Queridos amigos, escuchad también la melodía de Dios en vuestras vidas; la que el Señor ha compuesto dentro de vuestra vida. Abrid no sólo vuestros oídos, sino también vuestros corazones. Quien canta con el corazón abierto, quizá sin darse cuenta, ya toca el misterio de Dios. Este misterio es el amor, el amor que en Jesucristo encuentra su sonido espléndido, pleno y singular.

Prestad siempre escucha a la melodía de Dios en vuestra vida. Así, de muchas voces se forma un canto. Así es también se forma el ecumenismo, en Alemania y en muchas otras partes del mundo.

Que el Señor os bendiga y proteja a vosotros y a vuestras familias. Y, por favor, no os olvidéis de rezar por mí. Gracias.

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