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Raul Paz, su vida loca y la manera de hacer fracasar todo proyecto por sus adicciones

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Raúl Paz lo había hecho todo bien: era hijo de un político que llegó a ser titular de salud estatal y aunque tenía todo para militar en el PRI, partido en que destacó su progenitor, Raúl, como muchos de los jóvenes de su generación, optó por el PAN.

Raul Paz, vaya que ha pateado su suerte

El amor sin duda, fue otra de las razones que impulsaron a Raúl a hacerse panista, toda vez que contrajo matrimonio con Cecilia Patrón Laviada, unos años mayor que él y la menor de una dinastía de personas bien nacidas, pero venidas a menos, que pudieron levantarse merced al ascenso político de Patricio, que llegó a ser alcalde de Mérida y el primer gobernador panista de nuestra entidad.

Raúl en consecuencia, al calor de su cuñado, se vio beneficiado con cargos de nivel medio, pero bien pagados en la burocracia y con un futuro prometedor, propiciado por el impulso de su familia política (gracias a Cecilia) y consecuencia de una figura agraciada y un carisma innegable.

Así, de la subdelegación del ISSSTE, Raúl saltó a una candidatura a diputado local, impulsado por la bendición de su esposa y su cuñado el gobernador y como era de esperarse, ganó sin problema alguno. Todo era miel sobre hojuelas para él.

Cecilia Patrón Laviada se divorció de Raúl a consecuencia del escándalo de Puerto Vallarta

Raúl desde soltero, ya tenía fama de travieso y de ojo alegre, pero nada que la buena y complaciente sociedad yucateca no pudiera mirar condescendientemente, considerando que se trataba simplemente de canitas al aire, sin mayor consecuencia.

Suponemos que incluso su entonces esposa lo sabía. Mérida es aún ahora, una ciudad relativamente pequeña, en la que es posible enterarse de las veleidades de casi cualquier persona, por cuidadoso que sea y ese, no era precisamente el caso de Raúl. Pero todo mundo hacía como que no veía o volteaba hacia otro lado.

Como diputado en el congreso del estado, ya Raúl comenzó a dar de que hablar por su afición a la fiesta, a visitar los bares de moda y de manera soterrada se empezaba a murmurar de su afición a consumir otro tipo de sustancias. Empero, cobijado por las buenas costumbres de nuestra sociedad, no pasó a más.

Raúl se supo mover y utilizar sus encantos (tiene buen discurso y sabe caer bien, reiteramos) para convertirse en candidato a diputado federal. Ganó sin problemas, era el mejor de los mundos posibles. Todo iba viento en popa.

Mauricio Vila Dosal no era rival para Raúl Paz en la interna

Como diputado federal, siguió la fiesta, pero por la posición sociopolítica de la familia de su esposa, nada sucedió. Los chismes a Raúl le hacían lo que el viento a Juárez. Las cosas iban tan bien, que incluso fue nominado por un importante sector de su partido para contender por la alcaldía de Mérida.

En la interna panista, Raúl se las había de ver con Mauricio Vila Dosal, que pretendía exactamente lo mismo: gobernar la joya de la corona. Frente a la jovialidad y carisma de Raúl, estaba la cara dura y sangre pesada de Vila; era asunto concluido: Vila no le ganaba ni de casualidad, a un personaje a quien todos los astros se le alineaban, así que en aras de la sensatez, decidió pactar la alcaldía para Raúl y la diputación federal por el cuarto distrito para él, esperando que concluida su gestión, Paz Alonzo le devolviese el favor, apoyándolo para contender por la alcaldía.

Pero ahí fue donde la puerca torció el rabo: Vila siempre le tuvo envidia a Raúl y bajo el agua, no desperdiciaba ocasión para hablar mal de su adversario e intentaba arrebatarle gente, alentado por Roger Torres Peniche, un asesor que Sofia Castro le heredara tras su paso como diputado local. Pero Raúl aparentemente era invulnerable y nada le hacía mella.

Fue entonces que sucedió el malhadado incidente de Puerto Vallarta, lugar donde se convocó a una reunión a la que acudieron los integrantes de la bancada panista, liderada por Luis Alberto Villarreal, quien tuvo la mala idea de concluidas las labores, convocar a los integrantes de su fracción legislativa, a una fiesta donde abundaron las bebidas espirituosas y acudieron mujeres de la vida galante, para hacer más ameno el rato.

Roger Torres Peniche, su malicia fue vital para despojar a Paz de la candidatura a la alcaldía de Mérida

Paz Alonzo como es de entender, acudió y apareció en un video filmado con intención evidente de lastimar al coordinador legislativo, pero en el que Raúl figuró como daño colateral, pues el ojo avezado de Roger Torres lo descubrió y se encargó de que el video circulara por todos los medios de comunicación locales y hasta por mensajes de WhatsApp. Todo Mérida lo supo, todo mundo vio a Raúl como parte del escándalo.

Hasta eso, debemos decir que Raúl nunca apareció haciendo nada indebido. El problema es que primero se desató el escándalo con los rumores de lo acaecido. La noticia puso nervioso a Raúl, que de manera inicial dijo que no había acudido a la reunión, incluso lo juró por lo más sagrado.

Fue entonces que Roger Torres se encargó de hacer circular el video profusamente y Raúl aturdido solo atinó a expresar: no es lo mismo ser que parecer.

Torres Peniche no sólo movió bien a los medios de comunicación y a las redes sociales, desatando un escándalo que tildaba a Raúl de infiel, borracho y drogadicto, sino que peor aún, ponía en relieve que si Paz Alonzo había sido capaz de mentir a su esposa y su familia, sin duda haría lo mismo con la ciudadanía.

Las mujeres y la fiesta han sido la perdición de Raúl Paz

Ese fue un golpe mortal: no sólo resquebrajó el matrimonio de Raúl, sino que lo puso muy nervioso, lo mismo que a Cecilia y presionado por Vila que capitalizó su angustia, Raúl desistió de ser candidato a la alcaldía de Mérida y se conformó con la diputación federal.

La realidad es que Raúl Paz ganó la elección a diputado federal sin problemas e incluso podría haber ganado la elección interna de su partido rumbo a la alcaldía, pero le faltó sangre fría y la malicia de Roger Torres lo despojó de lo que era una gran oportunidad, la mejor de su vida.

En medio de un escándalo que trataron tanto Raúl como su familia política de sofocar, se divorció de Cecilia Patrón, si bien hicieron cuanto estuvo de su parte para simular que fue en buenos términos.

Tras concluir su periodo como diputado federal, todo mundo daba por muerto a Raúl, pero demostrando que tonto no es y tiene más vidas que un gato, pactó con Renán Barrera, que lo ayudó a convertirse en presidente estatal del PAN.

Raul Paz ha confirmado su romance con Claudia Lizaldi, conductora televisiva vinculada a la cuarta transformación

Como presidente del panismo yucateco, Paz continuó con su vida loca. Incluso abrió un bar que llevaba el nombre de una famosa canción del grupo Jarabe de Palo, pero que puso para guardar las apariencias, a nombre de su chófer, que de no tener ni para donde caerse muerto, de golpe y porrazo, gracias a su jefe, se convirtió en empresario.

Concluido su encargo como presidente estatal, Raúl Paz se agandalló para sí la senaduría plurinominal, que muchos deseaban, provocando incluso la renuncia al panismo de Joaquin Díaz Mena, que ambicionaba el mismo cargo.

Mucha gente en el panismo supone muerto políticamente a Paz Alonzo finalizada su senaduría, pero es de dudarse. Raúl consciente del declive del panismo y del auge de la izquierda, se ha vinculado con Pedro Haces Barba, líder nacional de CATEM, una organización de trabajadores puestos incondicionalmente al servicio de Andrés Manuel López Obrador. Así pretende tener un plan B y una puerta de escape, si las cosas en el PAN no funcionan.

Pero tampoco abandona el blanquiazul, pues con Cecilia Patrón, su ex esposa comparte aún intereses políticos y dado que en apariencia Cecilia es el proyecto de Mauricio Vila para la alcaldía de Mérida, Raúl se ha sumado a esta causa.

Los escándalos mediáticos han acabado con la carrera política de Raúl Paz Alonzo

Para ello y a pesar de no ser muy airoso hacerla de patiño, Paz anunció su intención de contender nuevamente por la candidatura del PAN a la alcaldía de Mérida. Al anunciar sus intenciones, Paz Alonzo manifestó: ya aprendí, claro, no dijo nada de que había aprendido, pero quedó claro que se había impuesto de muchas mañas.

Sin embargo, nuevamente sus adicciones e inclinaciones lo hicieron volver a meterse en el ojo del huracán, pues en plena pandemia, apareció a bordo de un yate en aguas del Caribe, en compañía de Claudia Lizaldi, una conductora televisiva que se ha mostrado favorable a la cuarta transformación.

De manera reciente, Paz Alonzo y la misma Claudia Lizaldi han hecho todo para confirmar el romance, que manda al sumidero toda intención seria de Paz Alonzo de contender por la alcaldía de nuestra ciudad, provocando de paso, tremendo berrinche en Cecilia Patrón, que pese a su situación legal, es público y notorio, sigue chiflada por el inefable Raúl.

No es lo mismo ser que parecer, pero a Raúl lo perdieron la uva, el IVA y la Eva

Bien dice la sabiduría popular que la perdición de todo hombre se cifra en la uva, el IVA y la Eva. Paz Alonzo es prueba fiel de ello y puede dar fe de cómo las aficiones y adicciones descontroladas, pueden frustrar el mejor proyecto político.

Seguimos pendientes…

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