Sociedad

A LAS MUJERES QUE NO SON FEMINISTAS PERO SE QUEDAN CALLADAS

Spread the love

Martes 20 de enero de 2026

Por Victoria Gaytán

El silencio no te hace moderada.
No te hace inteligente.
No te hace “mejor mujer”.
Te hace cómplice.

Hoy se están pisoteando derechos humanos básicos: presunción de inocencia, igualdad ante la ley, debido proceso y se hace usando tu cara, tu voz y tu sexo como justificación.
Y tú te callas.

Cuando un hombre es tratado como culpable solo por ser hombre, cuando pierde su libertad, su familia o su reputación sin pruebas, cuando la ley deja de juzgar hechos y empieza a juzgar identidades y tú dices: “yo no me meto”, no estás siendo neutral.
Estás avalando la injusticia.

Porque seamos honestas:
Si el contexto solo importa cuando eres mujer, si la duda solo existe cuando acusas, si la ley solo protege a un sexo, entonces no es justicia.
Es privilegio sostenido por abuso de poder.

La perspectiva de género, no protege mujeres, corrompe el derecho, convierte al Estado en juez ideológico y al hombre común en culpable automático.

Y lo peor, lo hace con aplausos o con silencios cómodos.

No te engañes pensando que esto no te afecta. Un sistema que aprende a violar derechos en nombre de una causa, mañana no va a preguntarte si eres buena, feminista o aliada, solo va a decidir que ahora tú también sobras.

La historia no perdona a los cobardes morales. Nunca lo ha hecho.

Las peores atrocidades no se sostienen solo con fanáticos, sino con gente “decente” que prefirió no incomodarse.

Así que no: decir “yo no soy feminista” no te absuelve.

Si callas ante la injusticia, si justificas el abuso porque “es contra hombres”, si aplaudes que se rompa la ley mientras no seas tú la víctima, no eres consciente, no eres justa, no eres libre.

Eres parte del problema.

Las mujeres no necesitamos un sistema injusto, necesitamos un Estado que no discrimine.

Todo lo demás es propaganda, y la propaganda siempre cobra factura.

Deja una respuesta