Historia

No vender la libertad


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Martes 11 de noviembre de 2025

En un mundo donde todo tiene precio, Jean-Baptiste Kempf tomó una decisión que pocos se atreverían a tomar.

Es el creador de VLC, el reproductor multimedia que todos usamos, ese pequeño cono naranja capaz de leer casi cualquier formato.

Durante años, empresas gigantescas le ofrecieron decenas de millones de dólares.

Solo tenía que aceptar una condición:
llenar VLC de anuncios, rastreos y “mejoras comerciales”.

Jean-Baptiste se negó. Dijo que el conocimiento debía ser libre. Que la tecnología debía servir a las personas, no venderlas.

Y así, VLC sigue siendo gratuito, sin anuncios, sin trampas, sin condiciones.

Un símbolo silencioso de lo que significa crear por convicción, no por dinero.

A veces, los verdaderos héroes no salvan vidas,
salvan la libertad de las pequeñas cosas que usamos cada día.

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