Aumenta la persecución contra los cristianos


Martes 13 de octubre de 2026
Por José Ángel Gutiérrez
La persecución a los cristianos está aumentando en los últimos tiempos y en muchas partes del mundo, tal y como recogen varios informes, como el de la ONG evangélica Puertas Abiertas, el del Observatorio sobre Intolerancia y Discriminación contra Cristianos en Europa (OIDAC), o el de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN).
Esta semana empezamos en Corea del Norte donde según, precisamente, el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “el régimen norcoreano sigue reprimiendo toda expresión religiosa, imponiendo la lealtad ideológica a la dinastía Kim a través de los Diez Principios, una vigilancia exhaustiva, castigos severos y otras violaciones graves de los derechos humanos.
El cristianismo y otras creencias religiosas se consideran amenazas existenciales, y sus seguidores se enfrentan a penas de prisión, tortura y muerte por poseer material religioso o participar en cultos clandestinos, tal y como documentan los testimonios de desertores y los informes sobre derechos humanos.
La represión se ha intensificado en Corea del Norte desde la pandemia de la COVID-19. El cierre de fronteras y las órdenes de disparar a discreción han aislado aún más al país, obstaculizando la vigilancia externa y el contacto religioso.
Leyes como la Ley de Rechazo de la Ideología y la Cultura Reaccionarias y la Ley de Garantía de la Educación Juvenil han ampliado el control estatal sobre la libertad de movimiento, expresión y pensamiento, sin dejar espacio para las creencias religiosas.
Mientras tanto, la repatriación forzosa por parte de China de los fugitivos norcoreanos, incluidos aquellos con creencias religiosas, los expone a una persecución implacable.
Las perspectivas para todos los derechos humanos, entre ellos la libertad de religión o de creencias, siguen siendo extremadamente sombrías”.
En ese contexto, familias cristianas suelen practicar su fe en secreto para evitar arrestos, interrogatorios o castigos.
Muchos seguidores de Jesús se reúnen discretamente y dependen del apoyo de la iglesia global para permanecer firmes en la fe.
Las autoridades norcoreanas han puesto en marcha una nueva campaña para detectar a ciudadanos sospechosos de mantener ideas contrarias a la ideología oficial, lo que incluye la fe cristiana, según informa Daily NK y recoge Puertas Abiertas.
La operación aplica controles de teléfonos móviles, registros de viviendas y nuevas investigaciones sobre personas que hayan tenido acceso a información procedente del extranjero.
Fuentes vinculadas a la ayuda a cristianos norcoreanos advierten de que el régimen pretende reforzar no solo el control sobre las conductas, sino también sobre las creencias de la población.
La Biblia continúa siendo considerada un material prohibido y cualquier indicio de falta de lealtad al régimen puede convertir a una persona en sospechosa.
Nos vamos ahora a Pakistán donde, según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “la discriminación estructural persistente y la cultura de impunidad siguen socavando la libertad religiosa, lo que a menudo equivale a persecución.
Es especialmente preocupante el aumento de las acusaciones de blasfemia, muchas de ellas aparentemente falsas y cada vez más vinculadas a las redes sociales, junto con los frecuentes actos de violencia colectiva que siguen a tales acusaciones.
También es preocupante la ampliación de la legislación sobre blasfemia a través del proyecto de ley de modificación del Código Penal, que amplió el artículo 298.A del Código Penal de Pakistán reforzando un marco jurídico propenso al abuso.
Estos retos se ven agravados por la profunda inestabilidad política y económica, así como por la creciente influencia de grupos extremistas tras el regreso al poder de los talibanes en la vecina Afganistán.
En consecuencia, las perspectivas para la libertad religiosa en Pakistán siguen siendo negativas, tanto para las comunidades minoritarias como para los miembros de la mayoría musulmana, que también se ven afectados por esta dinámica”.
En ese contexto, el Tribunal Superior de Lahore ha ordenado reabrir la causa contra un musulmán acusado por la familia de Maria Shahbaz de secuestrar a la menor, entonces de 12 años, forzar su conversión al islam y casarse con ella.
La decisión permite a la familia continuar la batalla judicial después de que el Tribunal Constitucional Federal validara en febrero la unión y dejara a la niña bajo la custodia del supuesto marido
La familia sostiene que existieron irregularidades en la investigación y que el certificado islámico de matrimonio era falso.
Una nueva investigación policial habría concluido que Maria era menor de edad cuando desapareció y habría incorporado acusaciones de falsificación y fraude.
El juez ha aceptado ahora que esas actuaciones sean tenidas en cuenta, después de que inicialmente se archivara el procedimiento sin que la familia ni su abogado fueran informados.
El caso ha adquirido dimensión internacional por las denuncias sobre secuestros, conversiones forzosas y matrimonios de menores pertenecientes a minorías religiosas en Pakistán.
La familia confía en que la reapertura del proceso aporte nuevos argumentos para pedir al Tribunal Constitucional Federal que revise su anterior resolución sobre María, cuya edad y la autenticidad de los documentos matrimoniales constituyen los principales puntos de controversia.
