Benditas sean las manos de papá y mamá


Lunes 12 de octubre de 2026
Tanta era nuestra inocencia que ni siquiera sabíamos pa’ dónde jalar, ni entendíamos los problemas de aquel mundo tan raro que nos tocaba vivir.
Tanta era nuestra hambre, que yo esperaba con ansias a mi papá cuando regresaba de la milpa. Miraba sus manos, aquellas manos callosas, partidas y curtidas por el sol y el trabajo, esperando encontrar en ellas algo que llevarnos a la boca,
con inocencia le pregunté ¿Papá están creciendo quelites en tus dedos? ,porque tengo hambre sus dedos estaban llenos de tierra y hierbas que no se podían comer, mi padre bajó la cabeza y miré como se limpio las lágrimas,en ese tiempo hubo mucha sequía en mi pueblo,yo esperaba aunque fueran unos nopales ,unas mazorcas de maíz o un puñito de frijol tal vez para otros quizá era poquito, pero para nosotros era un tesoro, porque cuando hay hambre, hasta lo más sencillo se convierte en una bendición,y en ocasiones nos salíamos a jugar con los amigos del pueblo y todo eso se nos olvidaba por un momento .
Y cómo olvidar a mi madre recuerdo que muchas veces ella no comía para que alcanzara la comida para todos mis hermanos ,yo la miraba apretar las manos, agachar la cabeza y contener las lágrimas, creyendo quizá que nosotros no nos dábamos cuenta de su sufrimiento; pero yo sí la miraba, aunque era una niña y no entendía por qué la vida podía ser tan dura con alguien que nos amaba tanto.
El tiempo ha pasado y cuando miro aquella fotografía, siento una mezcla de nostalgia, tristeza y agradecimiento. Porque detrás de aquella carita inocente había una infancia llena de necesidades, unos padres cansados de luchar y un hogar donde, aunque a veces faltaba el pan, sobraba el amor.
Éramos pobres, sí, y hubo días en que el hambre nos hizo llorar en silencio, pero también tuvimos unos padres que se partieron el alma por nosotros hoy daría lo que fuera por regresar un ratito a aquellos años, no para volver a pasar hambre, sino para abrazar a mis padres, besar sus manos trabajadoras y decirles: Gracias, papá, gracias, mamá, por todo
©Anny Wolf 1966
Fotografía: Todos los derechos a quien pertenece.
Edición y diseño: Anny Wolf 1966..
