Historia

Las campanas del infierno

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Viernes 11 de septiembre de 2026

Entre el 4 y el 6 de junio de 1945, nueve submarinos estadounidenses avanzaron sumergidos hacia el mar de Japón por un estrecho cubierto de minas.

Cada vez que el nuevo sonar detectaba una, dentro del submarino sonaba una especie de campanada. YLas tripulaciones le dieron un nombre: “Hell’s Bells”, las Campanas del Infierno.

El mar de Japón había permanecido prácticamente fuera del alcance de los submarinos estadounidenses desde 1943. Las entradas estaban protegidas por campos minados y atravesarlos significaba navegar lentamente entre explosivos anclados bajo el agua.

La Operación Barney pretendía romper aquella barrera.

Nueve submarinos, organizados en tres grupos y conocidos colectivamente como los “Hydeman’s Hellcats”, recibieron equipos de sonar de frecuencia modulada capaces de localizar las minas a corta distancia. En algunos momentos, los cables de anclaje pasaron peligrosamente cerca de los cascos.

Los nueve consiguieron atravesar el estrecho de Tsushima.

Una vez dentro encontraron algo que los japoneses consideraban improbable: submarinos enemigos operando en las aguas que protegían sus últimas rutas marítimas interiores.

Las órdenes eran esperar hasta la noche del 9 de junio para comenzar los ataques.

Durante los días siguientes hundieron 27 mercantes japoneses y al submarino I-122. El Sea Dog, el Spadefish, el Bowfin, el Tunny y los demás se desplazaron por diferentes sectores mientras se acercaba la fecha prevista para abandonar aquellas aguas.

Pero uno dejó de responder: El USS Bonefish se reunió por última vez con el Tunny el 18 de junio. Su comandante pidió autorización para entrar sumergido durante el día en la bahía de Toyama.

La recibió. Al día siguiente, registros japoneses documentaron el hundimiento del carguero Konzan Maru por un submarino.

Varias embarcaciones de escolta respondieron lanzando cargas de profundidad. Después aparecieron en la superficie restos y una gran mancha de petróleo.

El Bonefish nunca llegó al siguiente punto de reunión. HSus 85 tripulantes murieron con él.

La noche del 24 de junio, los otros ocho submarinos se reunieron y escaparon por el estrecho de La Pérouse, al norte de Japón. Esta vez no tuvieron que regresar por el campo minado que habían atravesado para entrar.

El 4 de julio, varios de ellos llegaron a Pearl Harbor. Sus tripulantes recibieron certificados que los nombraban miembros de la “Distinguished Order of Mighty Mine Dodgers”, la distinguida orden de quienes habían esquivado las minas.

Durante décadas, el Bonefish permaneció en algún lugar bajo las aguas frente a Japón.

Ochenta años después, en 2025, el proyecto Lost 52 localizó finalmente sus restos en la zona de Toyama.

Nueve submarinos habían atravesado las Campanas del Infierno. Solo ocho regresaron.

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