Espectáculos

Ari Telch y su hermano desaparecido

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Lunes 31 de agosto de 2026

Aunque muchas personas conocen a Ari Telch por Mirada de mujer, Imperio de cristal o Muchachitas, existe un aspecto mucho menos conocido de su vida: el actor fue medio hermano de Jacobo Grinberg-Zylberbaum, el psicólogo y neurofisiólogo mexicano cuya desaparición en 1994 continúa siendo uno de los grandes enigmas contemporáneos de México.

Jacobo nació en 1946 y Ari en 1962, por lo que entre ambos existía una diferencia cercana a los 16 años.

Algunas notas de espectáculos han publicado versiones contradictorias sobre qué progenitor compartían; sin embargo, una reconstrucción biográfica reciente basada en los propios escritos autobiográficos de Grinberg señala que, después de la muerte de la madre de Jacobo, su padre formó otra familia y tuvo otros hijos, entre ellos Ari Telch. Esta versión además coincide con la cronología familiar documentada.

La diferencia de edad hizo que Jacobo fuera para Ari mucho más que un hermano mayor. Telch ha llegado a describirlo como una figura casi paterna y ha contado que desde niño lo acompañaba a la universidad, entraba con él a sus laboratorios y asistía a algunas de sus conferencias.

Mientras otros niños convivían con sus hermanos mediante juegos cotidianos, Ari tuvo la oportunidad de observar de cerca a un hombre obsesionado con comprender el funcionamiento de la mente y la percepción humana.

“Era mi hermano”, ha explicado Telch al recordar aquella convivencia. Según el actor, entre ellos se hablaba de ciencia, pero también de asuntos personales; compartía cenas con Jacobo y con sus amigos y aprendía observándolo trabajar.

Ari considera que esa cercanía ayudó a mantener viva su propia curiosidad intelectual. La relación, según sus palabras, no era únicamente familiar: también existía una amistad y una profunda admiración.

Grinberg dedicó gran parte de su carrera al estudio de la conciencia y la percepción. También investigó fenómenos como la telepatía, la meditación y las prácticas de chamanes mexicanos, especialmente las atribuidas a la curandera Bárbara Guerrero, conocida como Pachita. De esos trabajos surgió su llamada Teoría Sintérgica, una propuesta muy conocida entre sus seguidores, aunque varias de sus ideas continúan fuera del consenso científico establecido.

Ari recuerda que preguntaba constantemente a su hermano sobre aquellas investigaciones y sobre lo que había presenciado junto a Pachita.

Todo cambió en diciembre de 1994. Jacobo Grinberg desapareció y nunca volvió a encontrarse una explicación definitiva sobre su paradero.

Con los años han aparecido hipótesis que hablan desde de un crimen hasta de servicios de inteligencia o fenómenos extraordinarios, pero ninguna de esas teorías ha sido demostrada.

Ari Telch ha sido particularmente cuidadoso frente a esas historias. En una entrevista de 2024 advirtió que alrededor de su hermano “se empiezan a urdir las mentiras” y reconoció de manera directa que la familia simplemente no sabe qué ocurrió.

Para Telch, uno de los aspectos más difíciles fue precisamente no poder cerrar aquella historia. No hubo un cuerpo, una despedida ni una certeza que permitiera realizar un duelo convencional.

El actor ha explicado que llegó un momento en que dejó de preguntarse constantemente qué había sucedido y prefirió conservar a Jacobo mediante sus recuerdos y su obra. Incluso ha revelado el nombre cariñoso con el que la familia lo conocía: “Jacky”.

Con el paso de las décadas, Ari también se ha convertido indirectamente en uno de los guardianes de la memoria de su hermano.

En 2023 participó en Sintergia, un espectáculo creado por Estusha Grinberg, hija de Jacobo, a partir de la obra del investigador.

Ari actuó como narrador y prestó su voz para representar a Jacobo dentro de la puesta en escena, convirtiendo aquel proyecto en una singular reunión artística entre la hija y el hermano del científico desaparecido.

Todavía en 2025, Telch continuaba concediendo entrevistas para hablar sobre las experiencias que vivió junto a Jacobo y sobre el vínculo que mantuvieron.

Más que alimentar las teorías alrededor de su desaparición, el actor insiste en que preferiría que las nuevas generaciones se acercaran a sus libros y estudiaran críticamente aquello que dejó escrito.

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