Religión

LA VERDAD DE LA HISTORIA DEL NOVUS ORDO DESDE SUS ENTRAÑAS

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Jueves 13 de agosto de 2026

El filósofo y escritor francés Jean Guitton fue el amigo laico más cercano y el confidente clave del Papa Pablo VI (Giovanni Battista Montini).

Su relación intelectual y espiritual duró décadas, lo que le permitió plasmar el pensamiento íntimo del pontífice en obras fundamentales de la literatura católica del siglo XX hoy dejadas en el olvido, escondidas por lo revelador de su contenido.

Pablo VI y Guitton se conocieron en la década de 1930, era una amistad muy cercana y pública. Mantuvieron una profunda correspondencia y encuentros constantes durante más de 27 años.

Gracias a su gran cercanía con el Papa, Jean Guitton fue el primer laico invitado a participar activamente en las sesiones del Concilio Vaticano II.

En 1967 Guitton escribió un libro titulado Diálogos con Pablo VI: Fue una obra revolucionaria, marcó la primera vez en la historia que un Papa dialogaba abiertamente con un laico para un libro.

En 1979 escribió otro libro; Pablo VI secreto tras la muerte del Papa, este libro recopila las notas personales de Guitton sobre las confidencias, dudas y sufrimientos del pontífice.

Las declaraciones de Jean Guitton sobre la historia del Novus Ordo Missae (la Nueva Misa promulgada por Pablo VI en 1969) son pocas veces mencionadas, más bien ocultadas, y es que al ser el amigo laico más cercano e íntimo al pontífice cobran particular e inmensa importancia.

Durante una entrevista transmitida por la radio francesa el 19 de diciembre de 1993, Guitton afirmó lo siguiente sobre la revolución litúrgica con la creación del Novus Ordo Missae y las razones de su creación, en el que su amigo, el Papa Pablo VI le había confiado:

«…la intención de Pablo VI fue la de hacer que la Misa fuera lo más semejante posible al culto calvinista, haciendo que los protestantes se sintieran cómodos con la nueva Misa.

Se diseñó con la intención de eliminar todo aquello que identificara a la Misa como inequívocamente católica, todo aquello que le otorgara un carácter de Sacrificio, todo aquello que dañara a los protestantes.
La idea era hacer parecer la Misa más un encuentro fraterno, una cena entre hermanos…»

También Jean Guitton actuó directamente como mediador y mensajero del Papa Pablo VI ante monseñor Marcel Lefebvre.

Tanto Pablo VI como, posteriormente, Juan Pablo II le encomendaron la misión de interceder ante Monseñor Lefevbre para intentar frenar y cerrar el seminario en Écône, Suiza.

Guitton llega a admitir en su libro que, en el fondo, Lefebvre tenía razón al defender que la verdad de la Iglesia no puede cambiar.

Guitton le planteó a Pablo VI en otra ocasión del porqué no otorgaba una excepción o concesión para mantener la Misa Apostólica Tradicional en latín a quienes lo solicitaban, el Papa Pablo VI respondió de forma tajante:

» Eso, ¡jamás! (…). La llamada misa de san Pío V se ha convertido —como se puede constatar en Écône— en el símbolo de la condena del Concilio. Esto es algo que yo no aceptaré nunca, en ninguna circunstancia. Si consintiera esta excepción, todo el Concilio quedaría cuestionado. Y, consecuentemente, su autoridad apostólica».

La tajante respuesta de Pablo VI aparece en la obra «Pablo VI secreto» (Paul VI secret, publicado originalmente en francés en 1979).

En este texto, Jean Guitton recopiló minuciosamente las detalladas notas, diarios y correspondencias de sus encuentros privados con el Papa a lo largo de 27 años de profunda amistad.

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