Pánico feminista


Martes 4 de agosto de 2026
Frente a la inminente discusión de reformas legislativas destinadas a frenar la fabricación de casos judiciales mediante denuncias realizadas con falsedad, agrupaciones como el Grupo de Trabajo de Feminismos y Justicia Penal (del INECIP) han salido apresuradamente a controlar daños.
Su estrategia consiste en desvirtuar la realidad bajo el gastado argumento de que las falsas acusaciones son un fenómeno meramente «anecdótico», aislado o carente de sustento empírico.
La suya es la estrategia del avestruz: Negar el problema por falta de seguimiento.
La postura de dichos colectivos no es más que una cortina orientada a blindar un sistema que permite mala fe procesal.
El argumento de que «no hay datos que refieran un problema estructural» ignora deliberadamente la raíz del asunto: no hay estadísticas confiables porque el propio sistema judicial no da seguimiento ni persigue estos engaños como debería.
Pero esto se acabará muy pronto, para disgusto de las feminazis.

