Sociedad

Ángel o demonio?

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Martes 21 de julio de 2026

Estas canciones que seguramente has escuchado en la iglesia católica fueron escritas por un compositor que fue denunciado.

Cesáreo Gabaráin fue un sacerdote vasco nacido en 1936 que alcanzó fama internacional como compositor de música litúrgica.

Sus canciones, entre ellas «Pescador de hombres», «has venido a la orilla» y «La muerte no es el final», marcaron generaciones de fieles y se cantaban en misas de todo el mundo, al grado de ser traducidas a múltiples idiomas.

Fue capellán de colegios maristas y llegó a ser nombrado Prelado de Honor por Juan Pablo II.

Sin embargo, su legado quedó profundamente cuestionado tras las denuncias de abuso sexual que surgieron décadas después de su muerte en 1991.

En 2021 varios ex alumnos lo señalaron públicamente por abusos cometidos en los años setenta, cuando era capellán en el colegio Marista de Chamberí en Madrid y en Guipúzcoa.

Se habló de al menos 17 víctimas, algunas muy jóvenes al momento de los hechos. Los testimonios describían tocamientos, comportamientos inapropiados y un patrón de abusos silenciado por la institución.

Aunque en 1978 fue retirado del colegio, poco después fue trasladado a otro destino y su carrera no se vio interrumpida, lo que generó sospechas de encubrimiento.

Tras las denuncias, editoriales católicas y diócesis en distintos países reaccionaron. En Estados Unidos, Oregon Catholic Press retiró temporalmente sus canciones de los cancioneros y destinó regalías a organizaciones de apoyo a víctimas.

La arquidiócesis de Los Ángeles prohibió completamente su música en parroquias y escuelas.

En España, los maristas admitieron haber recibido acusaciones creíbles y expresaron su dolor hacia las víctimas, aunque la investigación de la arquidiócesis de Madrid no pudo confirmarlas por falta de pruebas directas.

En 2024, al no encontrarse elementos concluyentes, algunas editoriales volvieron a incluir sus canciones en sus catálogos, aunque con reservas.

El caso de Gabaráin abrió un debate complejo: ¿puede separarse la obra artística de la conducta del autor? Sus himnos siguen siendo valorados por millones de fieles, pero las denuncias ensombrecen su figura y obligan a las comunidades religiosas a replantearse su uso, en respeto a quienes aseguran haber sufrido abuso.

Su historia refleja la tensión entre la tradición musical de la Iglesia y la necesidad de justicia y memoria para las víctimas.

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