La vida es de momentos

Jueves 16 de julio de 2026

En un momento, pierdes todo lo que tienes: un accidente, un asalto, un cáncer, etc.
Así de frágil es la vida; así de insegura.
Así que, aquí mis recomendaciones:
- Disfruta de la vida a pleno. Disfruta cada una de sus etapas: la niñez, la adolescencia, la adultez y la vejez (si tienes la suerte de llegar a ella). Disfruta de sus momentos altos y de sus bajos; disfruta de su comida, de sus colores, de sus sonidos… disfrútalo todo. Es un regalo que muchos —aquellos que nunca llegaron a existir— jamás tendrán. ¡Qué afortunado eres!
- No vivas con remordimientos. No cargues el peso de los errores del pasado hacia el futuro. No hay absolutamente ningún beneficio en ello. Aprende y sigue avanzando. «Lo que pudo haber sido» no importa, solo importa lo que es y lo que puede ser, y eso todavía está en tus manos.
- No alejes a todo el mundo pensando que puedes hacerlo a solas. Imagínate tener todo el mundo y sus tesoros para ti solo: serías la persona más rica, pero también la más miserable. La vida vale la pena solo por las personas que amamos y que nos aman. Trabajamos por ellas, vivimos por ellas, y al final, son ellas quienes nos mantienen en sus memorias cuando morimos.
- Sé amable. Todos cometemos errores, todos lastimamos a las personas que amamos, todos nos comportamos como malos amigos por ratos y no cumplimos todo lo que dijimos. Así que, sé caritativo cuando las personas te hieran, te fallen y hagan cosas que no esperabas: ese eres tú en otro contexto.
- ¡Trabaja, hombre! Trabaja duro, trabaja inteligentemente y trabaja con pasión. ¡Los muertos no trabajan! Solo los vivos pueden hacerlo. Así que, ya sea reparando zapatos o gestionando una multinacional, ¡hazlo con todas tus fuerzas! Este es el secreto del éxito: sea lo que sea que hagas en esta vida, hazlo bien, y te irá muy bien.
Por último —y este es el punto más importante (de ahí que lo deje para el final)—:
Ama a Dios, que te ha dado un regalo tan inestimable al darte la vida en Su imagen y semejanza: eres un ser racional, emocional, con capacidades divinas. ¡No eres una amiba: eres humano!
Y ama, en la medida que sea posible, a todo ser humano, quien, al igual que tú, posee este regalo tan divino de parte Dios el Creador.
Así que, en todo tiempo, ama. El amor es el cumplimiento de la ley divina y lo único que permanece por la eternidad. Amar es conocer a Dios y ser conocido por Él.
Ama a Dios.
Ama a los hombres.
Ama la vida.
Dios, Hombre, Vida: este es Cristo encarnado. El que lo ha encontrado, ha encontrado la fuente de la eterna juventud, el Árbol de la Vida del paraíso perdido. Oro para que lo encuentres, es más, oro para que Él te encuentre.

