El maestro de la crónica deportiva


Sábado 20 de junio de 2026
Antes de Martinoli, antes del Perro Bermúdez y antes de las transmisiones modernas, hubo una voz que cambió para siempre la forma de narrar el futbol en México: Ángel Fernández.
Nacido en la Ciudad de México en 1925, Ángel Fernández Rugama se convirtió en una de las figuras más influyentes de la crónica deportiva mexicana.
Aunque también narró boxeo y béisbol, fue en el futbol donde alcanzó la inmortalidad.
Durante más de tres décadas acompañó a millones de aficionados frente a la radio y la televisión, narrando nada menos que diez Copas del Mundo, desde Chile 1962 hasta Francia 1998.
Su voz estuvo presente en algunas de las páginas más importantes de la historia del futbol mexicano.
Lo que lo hizo diferente fue su estilo. Mientras otros cronistas se limitaban a describir las jugadas, él transformaba cada partido en un relato lleno de emoción, dramatismo y frases memorables.
Su célebre saludo, “A todos los que quieren y aman el futbol”, quedó grabado para siempre en la memoria de los aficionados.
También fue uno de los pioneros en popularizar el prolongado grito de “¡Gooooool!”, una forma de narrar que décadas después sería adoptada por comentaristas de toda América Latina.
Inmortalizó apodos legendarios como “El Niño de Oro” para Hugo Sánchez, creó motes emblemáticos como “La Máquina Celeste” para Cruz Azul y “El Rebaño Sagrado” para Chivas, además de bautizar al Estadio Azteca como el legendario “Coloso de Santa Úrsula”.
Su fallecimiento en 2006 marcó el final de una era, pero su legado sigue vigente.
Cada vez que escuchamos un grito de gol interminable, una narración apasionada o un apodo que se vuelve eterno, hay algo de Ángel Fernández resonando detrás del micrófono.

