El pensamiento conservador


Martes 5 de mayo de 2026
Por Alan Capetillo
Se vea por donde se vea, el pensamiento conservador es mucho más sólido intelectualmente que la irracionalidad progresista.
El progresismo es, básicamente, nihilismo aderezado con hedonismo, relativismo y narcisismo.
Todo el progresismo tiene que ver con eso: sacralizar impulsos momentáneos -de gratificación inmediata (hedonismo)- sin preocupación por el largo plazo; la idea de que la verdad no existe (incluida esta propia idea) y que todo da igual; y el narcisismo de que lo único relevante son las subjetividades y los caprichos cambiantes que cada sujeto tenga en cada momento, según el narcisismo de una personalidad regularmente psicopática y manipuladora.
De hecho, la inmensa mayoría de los woke no son más que narcisistas que solo fingen empatía por los demás con tal de ganar notoriedad y poder cultural.
Fingen ser muy empáticos con tal de tener un pretexto para ejercer poder sobre los demás.
El conservadurismo, en cambio, es sentido de largo plazo, continuidad, prudencia y reflexión filosófica de siglos sobre la naturaleza humana (antropología).
El conservadurismo es reflexión humana acumulada por siglos; el progresismo, regularmente, no es más que capricho sin sentido.

