Liam Neeson y su madre


Sábado 28 de marzo de 2026
Liam Neeson creció en Ballymena, un pueblo obrero de Irlanda del Norte. Su padre era conserje en una escuela. Su madre, Kitty, cocinera en otra. Una familia sencilla, sin conexión alguna con el mundo del cine.
De joven estudió física y ciencias de la computación en la Queen’s University de Belfast, pero lo dejó. Trabajó como operario de montacargas en una fábrica de Guinness.
El cine parecía imposible. Kitty lo observaba todo sin presionarlo, con una fe tranquila que nunca necesitó palabras grandes.
Hasta que casi por casualidad llegó al teatro, y algo cambió.
En 1993, Steven Spielberg lo eligió para interpretar a Oskar Schindler en La lista de Schindler. La actuación le valió una nominación al Oscar. El chico tímido de Ballymena estaba en la cima.
Kitty vivió para verlo convertirse en estrella internacional. Nunca cambió. Siguió siendo la misma mujer sencilla que había creído en él desde siempre.
Se fue de este mundo en 2020. Liam nunca dejó de hablar de ella.

