El gasolinazo, ofensa al pueblo

Miércoles 18 de marzo de 2026
El gobierno federal está quebrado. Es evidente. Sus patrones han dejado de proveer recursos y busca con desesperación dinero, de todas las maneras posibles.
Una de las más sencillas es aumentando impuestos, lo que constituye un tremendo atentado, una gravísima ofensa inferida al pueblo mexicano.
Lo anterior, es posible constatarlo a través del criminal incremento al precio de las gasolinas, que alcanzaron los 27.50 y los 24 pesos.
De nada sirvieron los llamados y pactos convocados por una presidenta a la que nadie respeta, ni hace caso. Políticamente su valor es el de un cero a la izquierda, todo México y todo el partido en el poder saben que el que manda realmente está en Palenque.
Asombrosamente pese a la tremenda puñalada asustada contra el corazón de la economía nacional que son los combustibles, nadie dice nada; la oposición brilla por su ausencia y calla vergonzosamente patentizando su complicidad con el régimen.
Las voces que debieran estar resonando y haciendo escándalo a nivel local y nacional, se escuchan omisas. Sabemos que solo se elevarán para defender sus privilegios y no al pueblo.
El gobierno federal sabe que los aumentos provocarán una terrible espiral inflacionaria que se traducirá en alzas, en carestía y decremento del nivel de vida de los mexicanos.
Si todo faltaba y los servicios que brindaba el estado eran malos, ahora serán peores. Tratarán eso si, de darnos atole con el dedo para aceptar los aumentos en impuestos como algo inevitable.
A lo que si sabemos que nuestros gobernantes no renunciarán es a sus privilegios; seguirán comiendo y viajando a costillas de todos nosotros.
Eso sí, siempre querrán constituirse en candil de la calle, aunque sean obscuridad de la casa, así que no dudemos que seguirán los regalos de gasolina a Cuba y otros países izquierdistas.
Y tampoco queda duda que proseguirá el reparto de dádivas sin ton ni son, para tratar de mantener sus clientelas electorales.
Este calamitoso panorama no se mira como ni cuando pudiera terminar, habida cuenta de que en nuestra patria no existe verdadera oposición y todos los partidos políticos se han alineado de manera vergonzosa hacia la izquierda.
Lo único que podría hacer diferencia es que borracho de soberbia, el régimen afecte intereses norteamericanos y Trump decida recetarnos un tratamiento estilo Maduro o Irán.
De no ser así, solo nos quedará rezar para que Dios se apiade de nosotros y decida enviar al hombre de la Chontalpa a asarse a fuego lento, solo así, perdiendo la cabeza, podrá el monstruo dejar de hacer daño.
Seguimos pendientes…
Dios, Patria y Libertad

