Opinión

Rezar con el presidente

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Martes 17 de marzo de 2026

Por Marcela Tamayo

Es costumbre en la Casa Blanca que cada año van los evangelistas protestantes a rezar en torno al presidente Trump para pedir a Dios que le dé sabiduría y fuerza para enfrentar las distintas situaciones cada día.

Dicha costumbre se hizo igual en su anterior administración sin polémica alguna.

En esta ocasión, el pasado 5 de marzo se reunieron los líderes evangelistas para dicho fin.

En ningún momento se le hizo algún tipo de unción como si fuera el Mesías o algo similar como se llegó a decir en redes sociales.

Cabe destacar que la mayoría de los que criticaron el momento, fueron quienes se dicen católicos, rasgándose las vestiduras cual fariseos diciendo que esa reunión es ridícula y cosas peores.

La que llevó a cabo dicha reunión fue Paula White, directora de la Oficina de la Fe de la Casa Blanca.

Un Pastor dirigió la plegaria que de manera improvisada hizo la petición a Dios, encomendando a Trump y a las fuerzas armadas para recibir su bendición y protección.

Ésta fue la oración que de manera espontánea, improvisada, fue diciendo el Pastor, tal como ellos acostumbran con su estilo:

«Somos honrados de venir ante usted presentando nuestras armas ante nuestro presidente, oramos por su permanente bendición y favor para ser depositadas sobre él.

Oramos por la sabiduría del cielo para inundar su corazón, su inteligencia y Dios, tú lo guiarás en estos tiempos desafiantes que enfrentamos hoy.

Rezo por tu gracia y protección en él, en nuestras tropas y en nuestros hombres y mujeres al servicio de nuestras fuerzas armadas. Y Padre, nosotros oramos por seguir dando a nuestro presidente la fuerza que necesita para liderar nuestra gran nación, como una gran nación bajo Dios, indivisible con libertad y justicia para todos.

Oramos por la bendición celestial sobre él en el nombre de Jesús. Amén.»

Queda claro que no se hizo ningún ritual de unción, ni algo mesiánico, etc.

Es su estilo , es su manera de orar, muy natural desde la oficina oval.

Es algo que nosotros los católicos mexicanos nunca hemos hecho: orar en torno al presidente de turno.

En cambio, eso sí, no hubo polémica, ni se viralizaron críticas por los ritos paganos a los dioses prehispánicos de López Obrador y Claudia Sheinbaum en sendas tomas de posesión .

Para eso no hubo reclamos y al contrario, no faltaron quienes elogiaron «regresar a nuestras raíces».

Nos toca a los católicos orar por la conversión de los hermanos separados, los protestantes y sus numerosas sectas como los evangelistas en vez de llevar a la crítica y denostación a quienes no gozan de la verdadera Fe.

Nos toca a los católicos orar por México y nuestros gobernantes, tomando los buenos ejemplos que nos dan otros.

Nos toca a los católicos orar a Dios para que nos libre de los castigos que nos ha impuesto por nuestra impiedad y nuestra falta de fe.

Solo entonces habrá un cambio: cuando lo decida Dios y no los hombres.

Oremos…

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