El corazón en la Hostia


Viernes 16 de febrero de 2026
El laboratorio examinó una hostia consagrada y encontró tejido de corazón humano.
En Lanciano, hacia el 750, un monje vio la hostia volverse carne.
En 1970 el doctor Linoli analizó las reliquias: tejido cardíaco humano, sangre AB, sin conservantes.
En Buenos Aires, 1996, otra hostia se volvió sangre. Bergoglio ordenó investigar. El patólogo Zugibe la analizó a ciegas: músculo de corazón, ADN humano, sangre AB.
El ateo dice «fraude». ¿A ciegas, con un forense que no sabía qué analizaba?
El protestante dice «no prueba nada»: Dios hace el milagro en una hostia consagrada por un sacerdote católico, y no prueba nada.
Jesús ya lo había dicho: «El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna» (Jn 6,54).
Si la ciencia encontró un corazón en la hostia, ¿qué te impide creer que Cristo está ahí?
