El registro del PRI, en riesgo


Jueves 8 de octubre de 2026
Si hay un partido en nuestro país que ha sufrido una sangría de militantes constante y continua merced a la pérdida del poder, ése es el Partido Revolucionario Institucional.
Yucatán no es la excepción. En nuestro estado, el tricolor ha ido perdiendo adeptos de manera consistente a partir del revés que le costó la gubernatura que detentara Rolando Zapata Bello.
Independientemente de que en su momento, se cometieran errores, de la volatilidad del electorado y de la migración de numerosos cuadros hacia otros partidos, el tricolor ha podido hasta ahora, sobrevivir en nuestra entidad.
Pero es un hecho innegable que transcurrido cada proceso electoral, la votación a favor del tricolor baja de manera sistemática. A grado tal, que representantes del Comité Ejecutivo Nacional han advertido de la posibilidad de la pérdida de registro en Yucatán.
Esta situación, aunada a la renuencia del Partido de Acción Nacional de mantener la alianza establecida en las pasadas elecciones, pone al PRI en un grave predicamento, pero abre también una gran área de oportunidad: su continuidad y supervivencia está en sus propias manos.
En efecto: dadas las circunstancias y condiciones, depende de los priistas yucatecos y nada más de ellos, refrendar su registro partidista y de ser posible, hasta crecer.
Para ello es indispensable tomar buenas decisiones, elegir los mejores perfiles para poner como candidatos, definir con precisión sus políticas públicas y hacer lo necesario para que el electorado considere al tricolor como una opción viable, al vislumbrarlo como una herramienta social de utilidad.
Para todo esto es fundamental que el Comité Directivo Estatal y su presidente y los diferentes Comités Municipales y sus presidentes (especialmente el de nuestra ciudad) tiren, en lenguaje beisbolístico, juego perfecto.
Los priistas deben de hacer gala de arrojo, creatividad e ingenio, deben saber elegir bien a sus candidatos y seleccionar quirúrgicamente los lugares en los que deben concentrar sus apuestas, para obtener buenos resultados.
Para nadie es un secreto que a diferencia de tiempos pasados, los recursos no abundan en el tricolor. Merced a ello, es precisamente que debe analizarse y reflexionarse con mucho cuidado, cuales son los sitios donde las expectativas de obtener buenos resultados son promisorias, para convertirse en electoralmente redituables
Los priistas deben entender que hay en la actualidad figuras que no les son muy rentables, sin entrar en controversia, deben ser capaces de cerrar filas y trabajar con la convicción de que las personas son pasajeras y que lo importante es garantizar la continuidad de la institución. De suerte tal, los intereses partidistas deben prevalecer sobre los proyectos personales.
Los priistas debieran tener la humildad de asumir sus responsabilidades y errores históricos ante la ciudadanía, excusarse, pedir perdón y ofrecer rectificar, destacando que las circunstancias han variado y que quienes permanecen fieles, están dispuestos a servir a la sociedad yucateca con solicitud y eficiencia.
Debe el PRI inhibirse de amiguismos y desterrar las fobias, debe abrirse a la sociedad, haciendo un análisis estricto de la idiosincrasia de nuestros paisanos y sobre todo, debe estar dispuesto a dejar el pellejo en territorio, para poder lograr sus objetivos.
Consideramos que sería muy lamentable para nuestro país, nuestro estado y nuestra ciudad, perder a la instancia que con todos sus errores y defectos, fue quien se encargó de construir leyes e instituciones a través de la historia.
Si y solo si se atreve el PRI a superar sus propios atavismos y fantasmas, podrá sobrevivir. De su capacidad para presentarse a los ojos de la sociedad como una alternativa convincente depende.
El PRI tiene dos opciones: desaparecer o sobrevivir y crecer. Solo el tiempo dirá cual elige. Veremos que ocurre.
Seguimos pendientes…
Dios, Patria y Libertad
