Historia

Las cabinas telefónicas

Spread the love

Viernes 4 de septiembre de 2026

¿Te acuerdas de cuando para hacer una llamada había que buscar una cabina telefónica?

Antes de los celulares, salir de casa significaba que no siempre había una forma inmediata de comunicarse.

Si necesitabas avisar que ya habías llegado, pedir que fueran por ti o hablar con alguien desde la calle, había que encontrar un teléfono público, tener monedas y, en ocasiones, esperar turno.

La historia de estos aparatos en México comenzó antes de las cabinas que muchos recuerdan.

En 1956 se instalaron los primeros teléfonos públicos de alcancía, pero fue durante la década de 1960 cuando las casetas telefónicas comenzaron a formar parte del paisaje de la Ciudad de México.

Las primeras eran altas, cerradas y tenían una pequeña puerta, con un diseño inspirado en las cabinas londinenses.

Con el tiempo fueron sustituidas por estructuras más sencillas, hechas de materiales como lámina, vidrio y acrílico.

Aquellas cabinas se convirtieron en parte de la vida cotidiana. Había personas que hacían fila para llamar y otras que aprovechaban unos cuantos minutos para hablar con familiares, amigos o con el novio sin que alguien en casa estuviera esperando para decirles que ya colgaran.

Después de los sismos de 1985, los teléfonos públicos adquirieron una importancia todavía mayor.

Durante la emergencia, muchas personas los utilizaron para intentar comunicarse con sus familias y las llamadas desde estos aparatos fueron gratuitas.

En 1986 comenzó una nueva etapa con la llegada de los teléfonos públicos digitales.

Después vendrían las famosas tarjetas Ladatel, que para muchos terminaron convirtiéndose incluso en objetos de colección.

Pero con la expansión de los teléfonos celulares, las cabinas comenzaron a perder la importancia que habían tenido durante décadas.

Poco a poco desaparecieron de las calles o quedaron abandonadas, aunque alguna vez fueron indispensables.

Hoy resulta extraño pensar que, para decir “ya llegué”, necesitabas encontrar una esquina, buscar una cabina y tener suficientes monedas para terminar la llamada.

Deja una respuesta