Margarita Gralia, toda una vida para México


Martes 1 de septiembre de 2026
Margarita Gralia no nació en México, pero fue en este país donde construyó la mayor parte de una carrera que ya supera cinco décadas.
Actriz de carácter, figura del teatro y rostro fundamental de algunas de las telenovelas más recordadas de TV Azteca, Gralia logró algo que no siempre resulta sencillo: pasar de ser considerada una mujer de extraordinaria belleza a ser reconocida principalmente por su capacidad interpretativa.
Margarita Elsa Gralia Pulido nació en Argentina el 23 de diciembre de 1954. Desde muy joven se acercó a la actuación y al teatro.
Una publicación argentina de 1974 ya la mencionaba como integrante del montaje de La lección de anatomía y señalaba que llevaba aproximadamente dos años dedicada a la actividad teatral.
Durante esa etapa también conoció al escenógrafo Ariel Bianco, quien se convertiría en su compañero de vida; en 2026 la propia actriz afirmó que llevaban 52 años juntos.
Su destino profesional cambió a comienzos de los años ochenta. Gralia llegó a México tras recibir invitaciones para trabajar en el medio artístico y terminó estableciéndose definitivamente en el país.
Ella misma ha recordado a figuras como Hugo López, Raúl Astor y Héctor Suárez entre las personas importantes en sus primeros pasos mexicanos.

Hacia 1982 comenzó a aparecer en televisión y en espectáculos como No empujen, mientras su carrera teatral empezaba a tomar fuerza.
Con el tiempo se nacionalizó mexicana y ha resumido su relación con el país diciendo que México le dio prácticamente todo profesionalmente y que ella, a cambio, le entregó su vida y su carrera.
Un momento decisivo ocurrió en 1985, cuando Silvia Pinal la eligió para participar en La señorita de Tacna, obra de Mario Vargas Llosa dirigida en México por José Luis Ibáñez.
El montaje provocó comentarios por una escena de desnudo integral de Gralia, pero también ayudó a consolidarla como una actriz dispuesta a asumir riesgos en el escenario.
La propia Silvia Pinal recordaría años después que quedó impresionada por ella cuando preparaba el reparto.
Después llegó una extensa etapa en Televisa. Participó en producciones como De pura sangre, La pasión de Isabela, La casa al final de la calle, Balada por un amor, Atrapada y Caminos cruzados.
Para mediados de los noventa, sin embargo, Gralia sentía que comenzaba a interpretar personajes demasiado similares y decidió buscar nuevos desafíos profesionales.

Ese inconformismo terminaría llevándola a uno de los papeles más importantes de toda su trayectoria.
En 1997 aceptó participar en Mirada de mujer, producción que se convirtió en un fenómeno de la televisión mexicana.
Mientras Angélica Aragón interpretaba a María Inés, Margarita dio vida a Paulina Sarracín, una mujer independiente, sensual y poco preocupada por obedecer las convenciones sociales.
Su relación con Andrés, el hijo mucho más joven de su amiga María Inés, fue uno de los argumentos que rompieron con varios tabúes de las telenovelas tradicionales.
El personaje quedó tan ligado a Gralia que, casi tres décadas después, continúa siendo uno de los más recordados de su carrera.
Su etapa en TV Azteca continuó con títulos como Besos prohibidos, Todo por amor, Cuando seas mía, La heredera y Tengo todo excepto a ti.
Pero posiblemente su segundo gran fenómeno televisivo llegó con Amor en custodia, transmitida entre 2005 y 2006.
Allí interpretó a Paz Achaval Urien, una poderosa empresaria cuya vida cambia cuando Juan Manuel Aguirre, interpretado por Sergio Basáñez, termina convirtiéndose en su guardaespaldas.
La química de ambos convirtió a Paz y Juan Manuel en una de las parejas más populares de la televisión mexicana de aquella década, al grado de que las retransmisiones posteriores volvieron a despertar interés por la historia.
Gralia nunca abandonó el teatro. Ha participado en montajes como El graduado, Todo sobre mi madre, Entre mujeres, Cada quien su vida y Los guajolotes salvajes.
En 2025 y 2026 regresó nuevamente a los escenarios con Dios mío, hazme viuda por favor, acompañada por Azela Robinson, Anette Michel, Aleida Núñez y Nicole Vale.
A los 71 años seguía defendiendo una filosofía profesional muy clara: no aceptar proyectos solamente por mantenerse visible, sino exigir papeles que realmente considere dignos de la trayectoria que ha construido.
Después de varios años con menor presencia en televisión, en 2025 también apareció en Serpientes y escaleras, serie de Netflix creada por Manolo Caro y protagonizada por Cecilia Suárez.
Netflix anunció oficialmente su participación especial, permitiendo que Gralia llegara a una generación que quizá no había visto sus grandes telenovelas de los años noventa y dos mil.
Su vida fuera de los escenarios ha estado marcada por su extensa relación con Ariel Bianco. La pareja decidió compartir su vida durante más de medio siglo y Gralia ha hablado públicamente de que no tuvo hijos, aunque mantiene una relación cercana con sus sobrinos.
También atravesó momentos delicados de salud; en una entrevista de 2025 recordó haber sufrido una crisis que requirió mantenerla varios días en coma inducido, de la cual logró recuperarse.


