Resumen de las revelaciones a Catalina RIvas sobre la Misa

Miércoles 29 de julio de 2026

El testimonio de Catalina Rivas detalla de forma muy profunda lo que ocurre en el plano espiritual durante cada fase de la Eucaristía, según las visiones dictadas por la Virgen María y Jesús.
La presencia de la Virgen
La Virgen María se postra y acompaña a los sacerdotes en el altar durante el momento de la consagración.
El Acto Penitencial
- Purificación del alma: La Virgen María le pide a Catalina que recuerde sus faltas de caridad cometidas antes de llegar al templo (como la prisa o la impaciencia con el prójimo).
- Al pedir perdón de corazón, se recibe una gracia purificadora necesaria para vivir el milagro de la Misa
La Liturgia de la Palabra
- Alimento espiritual: Jesús le explica que la Palabra de Dios no debe ser solo escuchada de forma pasiva. Debe penetrar en el interior como una semilla lista para dar frutos concretos en la vida diaria
El Ofertorio
El ángel de la guarda:
- Ofrece las oraciones: Lleva las intenciones, oraciones y peticiones del fiel ante el altar de Dios.
- Adora en la Consagración: Se postra de rodillas en el suelo, con las manos juntas, adorando a Jesús Sacramentado.
- Refleja nuestra devoción: Si el fiel asiste con amor, el ángel lleva ofrendas radiantes y llenas de luz.
- Sufre por la indiferencia: Si el fiel asiste por obligación o distraído, el ángel camina con tristeza y las manos vacías.
El Canto del «Santo»
- Unión del Cielo y la Tierra: Toda la corte celestial (el Coro de los Ángeles y los Santos) se hace presente alrededor del altar. El espacio físico del templo se disuelve para unirse a la liturgia celestial en una alabanza unánime.
La Consagración
- El misterio del Calvario: En el momento exacto en que el sacerdote eleva la Hostia y el Cáliz, la asamblea entera es trasladada espiritualmente al pie de la Cruz en el Calvario. Se contempla a Cristo sufriendo por amor para redimir a la humanidad.
La Comunión
- El abrazo divino: Jesús le revela a Catalina que cuando un alma comulga en verdadero estado de gracia, una luz resplandeciente la atraviesa por completo. Cristo se complace en fundirse en un abrazo íntimo con esa persona.
