CARLOS DANIEL LUNA ROSAS: De asesor de Morena a jefe de oficina de Guadalupe Taddei

Jueves 9 de julio de 2026

El ahora mano derecha de la presidenta del INE, fungió como director jurídico de la Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar «Benito Juárez» y fue defensor de la reforma impulsada por el ex presidente López Obrador
Carlos Daniel Luna Rosas pasó, en menos de dos años, de asesorar a Morena en materia electoral, representar al partido y ocupar cargos en el gobierno federal, a convertirse en uno de los colaboradores de mayor confianza de la presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei.
Su trayectoria reciente incluye funciones como asesor de Morena, director jurídico de la Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar «Benito Juárez» y defensor público de la reforma electoral impulsada por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, antes de asumir la Jefatura de Oficina de la Presidencia del Consejo General del INE.
En 2023 participó como asesor de Morena en la elaboración de la reforma electoral promovida por López Obrador.
El 23 de febrero de ese año incluso apareció en una conferencia de prensa junto con Ignacio Mier, entonces coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, para defender la iniciativa presidencial.
Aunque la mayoría legislativa de Morena aprobó esa reforma en el Congreso, posteriormente fue invalidada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación al declararla inconstitucional.
Un año después, en 2024, Luna Rosas fue representante suplente de Morena ante el Instituto Electoral del Estado de Querétaro, cargo que no incluyó en el currículum oficial que actualmente aparece publicado en el portal del INE.
En ese mismo perfil curricular sí reportó que entre enero y marzo de 2025 se desempeñó como director jurídico de la Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar «Benito Juárez», ya durante el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Sin embargo, información disponible en la Plataforma Nacional de Transparencia señala que durante ese mismo periodo también fungió como asesor de la representación de Morena ante el INE, por lo que ambos registros muestran que pudo haber desempeñado simultáneamente los dos cargos.
La misma plataforma indica que entre el 1 de julio y el 30 de septiembre de 2025 recibió un contrato por honorarios para «investigar, procesar, analizar y asesorar en las propuestas, información, recursos legales y estudios que requieran los integrantes de la representación» de Morena ante el INE. Por ese servicio percibió 257 mil 747 pesos.
Posteriormente, en octubre de 2025, Guadalupe Taddei lo designó de manera directa como Jefe de Oficina de la Presidencia del Consejo, uno de los nombramientos que la consejera presidenta realizó sin consultar al resto de los integrantes del Consejo General.
Se trata de uno de los puestos de mayor jerarquía dentro de la estructura administrativa del organismo electoral.
El cargo tiene un nivel salarial TB2, con una percepción bruta mensual de 220 mil 395 pesos y un ingreso neto aproximado de 119 mil 500 pesos, únicamente por debajo de los consejeros electorales.
La Jefatura de Oficina permanecía vacante desde la salida de Flavio Cienfuegos Valencia, quien dejó el cargo luego de que en 2019 fue denunciado por el entonces director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, Germán Martínez, por presunto ejercicio ilícito del servicio público y uso ilícito de atribuciones y facultades.
La llegada de Luna Rosas al equipo más cercano de la presidenta del INE ocurre en un contexto de cambios internos impulsados por Guadalupe Taddei, quien concentró en la Presidencia la facultad de designar a los principales mandos del organismo.
Esa reestructuración coincidió con una salida sin precedente de personal especializado en la organización de elecciones. Desde 2023 y hasta el 30 de abril de 2026, un total de 2 mil 897 trabajadores renunciaron o se acogieron a programas de retiro voluntario.
Entre quienes dejaron el instituto se encuentran funcionarios de áreas estratégicas, cuya salida fue advertida por consejeros electorales como un riesgo para la capacidad técnica del organismo de cara al proceso electoral de 2026-2027.
Las cifras muestran que en 2023 abandonaron el instituto 604 trabajadores; en 2024 fueron 522; mientras que en 2025 se registró la mayor pérdida de personal, con mil 370 bajas, principalmente de vocales de juntas distritales.
Durante los primeros cuatro meses de 2026 otras 401 personas dejaron el organismo, principalmente en áreas estratégicas de la Junta General Ejecutiva y de las juntas distritales.
