¿Un amparo para no morir?

Lunes 6 de julio de 2026

Por Gaspar Armando Quintal Parra
¿Un amparo para no morir? Es inaudito, es doloroso y es una crueldad sin precedentes.
Imagínate esto: eres un trabajador yucateco que cumple con sus cuotas, que se rompe la espalda todos los días, y cuando tu vida o la de tu hijo depende de una quimioterapia, de una cirugía urgente o de una simple receta médica… las puertas del IMSS están cerradas.
Hoy, la Defensoría Pública Federal confirmó lo que ya sabíamos: el sistema de salud en Yucatán tocó fondo.
Para que el Gobierno te atienda, ¡ahora tienes que contratar un abogado y entrar a un juzgado federal!
El juicio de amparo nació para protegernos de los abusos del poder, no para rogarle al Gobierno el derecho básico a seguir vivos.
La salud no tiene ideologías, tiene que dar resultados.
Las grandes clínicas y hospitales de este país no se construyeron con ocurrencias ni con frases mañaneras; se edificaron con la visión, el rigor presupuestal y la experiencia de los gobiernos del PRI.
Con aciertos y errores, pero sabíamos gobernar, sabíamos planear y sabíamos ejecutar. Hoy vemos una dolorosa sustitución de la eficiencia médica por la burocracia judicial.
Nos estamos renovando para volver a protegerte.
A ti, que confiaste en un cambio y hoy te topas con farmacias vacías, te decimos: te entendemos.
No venimos con palabras huecas. Nos estamos reorganizando, aprendiendo del pasado y renovando nuestras filas con un solo objetivo: devolverle a las familias yucatecas la tranquilidad, la dignidad y la salud que este régimen incompetente les arrebató.
Exigimos a la delegación del IMSS en Yucatán y a las autoridades federales que dejen de maquillar las cifras y activen de inmediato un plan emergente de rescate hospitalario.
¡Con la vida de los yucatecos no se juega!

