Se las volteó el Patriarcado

Domingo 5 de julio de 2026

¿Se acuerdan de cuando iba a empezar el Mundial y todo el aparato progre nos quería embutir la canción de Julieta Venegas sobre «la niña futbolista»?
Ya lo sabíamos: discursos eternos, empoderamiento de escritorio y la firme intención de adueñarse de la narrativa del torneo para recordarnos que el futuro es femenino, incluso en la cancha.
Pero el fútbol es un ente hermoso, caprichoso y sumamente basado.
Resulta que el destino leyó el guion de la canción, se atacó de la risa y dijo: «¿Quieren la historia de un tierno infante que patea balones y conmueve al mundo? Concedido».
Solo que hubo un pequeñísimo error de Matrix: el que terminó adueñándose de las portadas, de los goles y del corazón de todo el país no fue una niña; sino que fue Gilberto Mora. El verdadero niño futbolista.

