MARTIRES DE LA PUREZA


Sábado 30 de mayo de 2026
A finales del siglo XIX, en el Reino de Buganda (actual Uganda), el rey Mwanga II gobernaba con poder absoluto.
Durante su reinado, el cristianismo comenzó a introducirse en la región a través de misioneros. Muchos jóvenes de la corte, incluyendo pajes y sirvientes, se convirtieron al catolicismo.
Al principio la situación de los cristianos mejoró y varios tuvieron posiciones importantes en su corte.
Pero el rey, influenciado por el Islam, cayó en la tendencia homosexual. La situación de los cristianos, por no ceder a sus demandas, se hizo muy difícil.
Carlos Lwanga era uno de esos jóvenes cristianos, sirviente y líder de los pajes en la corte real. Él se convirtió en un fuerte defensor de la fe cristiana, alentando a otros jóvenes a seguir los principios del Evangelio y a rechazar las prácticas inmorales promovidas por el rey.

El rey Mwanga II era conocido por sus demandas sexuales hacia los jóvenes de la corte. Cuando Carlos y sus compañeros se negaron a ceder a estas presiones, tanto por convicciones morales como religiosas, el rey se enfureció.
En 1886, el rey ordenó la ejecución de Carlos Lwanga y otros 21 jóvenes cristianos que se mantuvieron firmes en su fe y rechazaron sus órdenes.
Fueron arrestados, torturados y finalmente asesinados en la colina de Namugongo, en lo que hoy es un santuario en Uganda.
La mayoría de ellos fueron quemados vivos o decapitados. Carlos Lwanga, como líder, se mantuvo valiente y sereno, dando ejemplo a los demás mártires.
Carlos Lwanga fue canonizado por el Papa Paulo VI.

