Prevost suprime el latín obligatorio de la Secretaría de Estado


Jueves 15 de enero de 2026
León XIV convierte la Secretaría de Estado en un centro cada vez más poderoso
León XIV ha publicado dos documentos: un nuevo Reglamento General de la Curia Romana y un Reglamento de Personal sobre el reclutamiento.
Entraron en vigor el 1 de enero de 2026 por un periodo ad experimentum de cinco años.
El Reglamento de Personal exige a los empleados del Vaticano una conducta religiosa y moral ejemplar, (aunque se toleran las herejías del mismo `Papa´) también en la vida privada.
Establece normas de empleo: semanas laborales de seis días, horarios fijos, 26 días de vacaciones anuales, control de las bajas por enfermedad, restricciones al trabajo a tiempo parcial y prohibición de emplear a familiares dentro de la misma oficina.
El Reglamento General representa una reconstrucción completa del sistema curial: estructura administrativa, régimen de documentación, digitalización, derechos de los fieles y una renovada centralidad de la Secretaría de Estado.
Fin del latín
Desaparece la anterior obligación de redactar los actos «por regla general» en latín.
A partir de ahora podrán utilizarse normalmente el italiano, el inglés, el francés y otras lenguas modernas.
Esto supondrá prácticamente el abandono del latín.
Derecho de los fieles a una respuesta
Por primera vez, cualquier petición que llegue a la Santa Sede deberá ser registrada, asignada y respondida.
Esto crea un derecho explícito de los fieles a no ser ignorados y supone una carga burocrática insoportable.
Re-centralización de la Secretaría de Estado
La Secretaría de Estado (diplomáticos) recupera una centralidad coordinadora que se había debilitado en los últimos años.
Las obligaciones incluyen ahora un reparto obligatorio de documentos entre los dicasterios, una gestión coordinada de las competencias que se solapan, la firma conjunta de los actos conjuntos y la transmisión sistemática de todos los actos destinados por el Papa a la Secretaría de Estado.
La Curia se está transformando de una estructura al menos parcialmente descentralizada en un organismo cada vez más jerárquico dirigido por una red de diplomáticos.
El Vaticano debe dialogar con los superiores antes de actuar
Cualquier intervención relativa a diócesis, institutos religiosos o movimientos eclesiales debe ir precedida de la escucha y consulta de los superiores.
El nuevo reglamento aborda explícitamente los problemas del pasado: obispos o superiores que fueron sancionados, sustituidos o anulados sin ser escuchados. Los casos se decidían basándose en información incompleta o sesgada de los intermediarios.
Digitalización, archivos y seguridad
Por primera vez, la Curia adopta un sistema de archivo digital obligatorio, sistemas informáticos certificados, clasificación de los actos reservados en tres niveles, registros de acceso y destrucción controlada de documentos.
