Opinión

La promulgación de la ley agraria de Carranza

Spread the love

Domingo 11 de enero de 2026

Hansel De T. Ortiz Betancourt

El seis de enero de este año de 2026, se celebró la promulgación de la Ley Agraria que emitió Carranza en la fecha mencionada pero del año de 1915.

Al respecto me permito procurar un pequeño y modesto análisis de lo que realmente significó la ley promulgada por quien estructuró , ordenó y pagó por el asesinato del Caudillo del Sur Emiliano Zapata Salazar.

El decreto del 6 de enero de 1915, tuvo como propósitos fundamentales nulificar las demandas zapatistas, ya que sus principales requerimientos serían satisfechas en cuanto que ordenaba la restitución de tierras a sus comunidades y para combatir al ejército del norte que jefaturaba Doroteo Arango Arámbula, alias Francisco Villa.

Sin embargo, es innegable que esta disposición legal a la que se ha denominado la primera ley agraria, es consecuencia de un inmenso reclamo popular al que Carranza tenía que plegarse, no sin cuidar el cumplimiento de los propósitos con anterioridad señalados, como lo eran la destrucción del ejército Villista y el arrebatar las banderas agraristas que tremolaba el ejército del sur.

Gerrit Huitzer señala en su libro «La Lucha Campesina en México», página 27. Centro Nacional de Investigaciones Agrarias. Tercera edición. México,1982 que: «…la Organización Internacional del Trabajo advertía en 1937, que uno de los mayores defectos de la ley era que sólo reconocía a los campesinos con categoría política o a las comunidades indígenas pero no incluía a los trabajadores agrícolas que vivían en las haciendas y no en los poblados.

Básicamente la ley dejó intacto el sistema de haciendas como elemento esencial en la estructura agraria de México¨.

Por otra parte apunta también que: «…el hecho que el decreto otorgara demasiada fuerza a los gobernadores y jefes militares, fue causa de innumerables abusos a la vez que retrasó y complicó más el proceso de reforma agraria..¨

Esto explica que durante el gobierno de Carranza, en el período comprendido entre 1915 y 1920, solo 190 comunidades recibieron la posesión definitiva de la tierra, beneficiando en total a 48,000 familias con 180,000 hectáreas.

Asimismo, Gerrit Huitzer, cita al maestro Silva Herzog, en su obra de referencia y respecto a la opinión de éste sobre la mencionada ley del 6 de enero, indicando que: “…algunas de las deficiencias del decreto se debían a sus objetivos principales, a saber: a) atraerse a las masas campesinas del centro y norte de México para combatir al ejército de Villa; y b) competir con el Plan de Ayala, de modo que se destruyera el monopolio que Zapata tenía sobre la política de reforma agraria.

Por otra parte, esto tenía que hacerse sin llegar a prometer soluciones que resultaran difíciles de realizar”. (Obra citada. Pág.27).

Finalmente, y a raíz de una carta abierta dirigida a Carranza por Zapata (17 de marzo de 1919) en la cual formula severas acusaciones, como lo es la entrega de haciendas a sus generales favoritos, en vez de devolverlas a los campesinos despojados, las intrigas y sobornos a líderes corruptos para que con maniobras disolventes, los sindicatos existieran sólo de nombre, solicitándole que se retirase de la primera magistratura desde la cual «…ha sido usted tan nocivo, tan perjudicial, tan funesto para la República». (Revista «Nuestro México». Pág. 29. UNAM-CEHAM).

Zapata firma con esto su sentencia de muerte, máxime que Carranza veía con temor la posibilidad de un entendimiento del caudillo con Álvaro Obregón; (Álvaro Obregón fue candidato a la presidencia de la República en 1920 en contra de los deseos de Venustiano Carranza, ya que este trataba de imponer al Ing. Ignacio M. Bonilla, quien era desconocido en el país en virtud de desempeñar un cargo diplomático en el extranjero.

Álvaro Obregón simpatizaba con las causas agraristas y su gente contribuyó a la aprobación del artículo 27 constitucional en 1917), y ante las consecuencias que semejante alianza pudieran representar, determina la muerte de Zapata para lo cual recurre al general Pablo González, jefe de operaciones del ejército del sur quien con un subalterno, el coronel Jesús M. Guajardo establecen la estrategia a seguir mediante la cual se procuraría, según palabras de Carranza: “.. la ausencia o extinción de Emiliano Zapata Salazar…”

Deja una respuesta